LA TRIBUNA | O |
10 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.AYER un turismo se empotró contra una casa en la zona de Celeiro de Mariñaos. Se da la casualidad de que es la segunda vez que un vehículo choca contra esa misma casa. Contra el comedor de esa vivienda. Por segunda vez ya. Es una zona de comedor que la familia que habita esa vivienda suele utilizar en reuniones familiares. Vaya, pues a ver quién come tranquilo ya en ese comedor. Afortunadamente, no hubo heridos graves. Pero esa casa está señalada. Hay otro caso en Barreiros, donde un mismo edificio también fue objetivo de varios automovilistas despistados en los últimos tiempos. Otra información que publica hoy La Voz en su edición de A Mariña hace referencia al botellón en Ribadeo, tema que preocupa a las autoridades locales que tomarán medidas al respecto, en especial los fines de semana para evitar que los jóvenes incurran en actos más o menos violentos y en otros, molestos para los ciudadanos que no tienen por qué soportarlos. Como también preocupa a la Policía Local ribadense que los avisos que ponen, en lugar de multas o sanciones, no tengan efecto alguno entre los automovilistas. Sólo obedecemos a base de multas.