LA TRIBUNA | O |
27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.COMIENZAN las obras de la autovía del Cantábrico en Ribadeo, en A Mariña y a la vez en Galicia. Y lo que debería ser una noticia de relumbrón se convierte en una anécdota de mal gusto. Cuando hace meses se procedió a la expropiación forzosa y urgente de los terrenos sobre los que se ejecutará el tramo Ribadeo-Reinante, los vecinos se quedaron sin saber lo que cobrarán por sus propiedades. Eso sí, tal y como contempla la ley, Fomento se comprometió a realizar un depósito previo, de un tanto por ciento de la valoración, antes de empezar la actuación y a decir entonces cuál era ésta, para que los particulares tuviesen oportunidad de alegar. Ahora comienzan las obras en una finca en la que previsiblemente se pondrá la primera piedra. Ningún vecino expropiado sabe lo que cobrará, sí acaso sólo el dueño de la finca explanada. ¿Obedece todo a un acto electoral? Sin duda Fomento tiene prisa. Y a todo esto, los afectados preguntando y sin saber cuánto van a cobrar. De pena.