La empresa defiende el derecho de Mauricio Posada a jubilarse Los trabajadores dicen que no se cumplieron los requisitos legales para el cierre
01 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l primero de los juicios promovido por los trabajadores de Chocolates Carmiña, que consideran que fueron despedidos tras el cierre de la empresa, tuvo lugar ayer en el Juzgado de lo Social. La primera de las demandas fue interpuesta por tres empleados entre los que figuraba el delegado sindical de Comisiones Obreras. La letrado que defiende a la empresa sostuvo el derecho que tenía el empresario, Mauricio Posada Veiga, a jubilarse. Por su parte, el de los trabajadores, considera que no se cumplieron todos los requisitos legales y que, incluso, hubo defectos en la comunicación transmitida a los empleados. La representación de la empresa explicó que Mauricio Posada se jubiló a los 70 años. Dejó la empresa, dijo, porque continuar al frente de la misma suponía un riesgo para su salud ya que ésta no era buena. Indicó que los trabajadores habían sido convocados a una reunión en la que fueron informados de tal decisión. En esa junta, estaban los representantes de los sindicatos. Posteriormente, dijo la abogada, intentaron entregarles una comunicación por escrito pero se negaron a recibirla. Les convocaron a otra junta pero tampoco pudieron entregarles los papeles hasta que, finalmente, se los enviaron por correo certificado. La empresa, según la abogada, no pasaba por buen momento económico. Les ofrecieron a los trabajadores la posibilidad de continuar con la actividad pero éstos no aceptaron, según la misma versión. Añadió que hubo intentos por vender la industria e, incluso, no liquidaron toda la producción en espera de que cristalizasen algunas gestiones. Ayer, en el juicio, declaró un empresario, que hizo una oferta. Uno de los trabajadores dijo que les habían avisado cinco minutos antes del cierre y dos días antes les plantearon si querían hacerse cargo de la empresa, «pero fue una propuesta en el aire». El abogado de los despedidos dijo, durante la vista de ayer, que a éstos les habían dado una comunicación genérica, innominal y destacó que al delegado sindical no le entregaron escrito alguno. Dicha comunicación, recordó, fue posterior al cierre de la empresa, que tuvo lugar a finales del pasado mes de junio.