¿Cómo se vive una huelga?

LUIS PRIETO

A MARIÑA

LA TRIBUNA | O |

04 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NO ME REFIERO a cómo viven los trabajadores una jornada de huelga, pues eso ya lo sabemos: con concentraciones, protestas, asambleas, etc. No, me refiero a cómo vive uno, por dentro, en su interior, un paro o una huelga indefinida. A esa incertidumbre me refiero. A ese miedo o a esas sombras como nubarrones que uno presiente sobre su futuro. Incertidumbre que no es sólo de uno, sinó que su sombra se extiende probablemente a la familia. A veces los medios de comunicación quedan, quedamos, sólo en las protestas. Después de esa protesta, de esa concentración, viene el silencio, antes o después. El pensamiento de uno. Solo. Es un momento crítico, supongo que para los trabajadores y para los empresarios que también pasan por este trance. Cada cual desde su óptica, lógicamente. Pero aun así, difícil para ambas partes. Siempre se lleva peor desde la parte más débil, cuando hay claramente diferencia una parte más débil. Que no siempre es así. No se viven buenos tiempos. No aquí, al menos, en A Mariña en el terreno laboral. No se viven buenos tiempos. Hemos visto el futuro más despejado.