El Principado observa con «incertidumbre» el futuro inmediato de la costa. La Consejería de Justicia, Seguridad Pública y Relaciones Exteriores considera que el chapapote puede ensuciar de nuevo el litoral si los vientos y las corrientes lo arrastran en esa dirección, una situación que que ya se produjo varias veces en las últimas semanas. Después de la retirada de las cinco banderas azules de la región -las playas de Toranda (Llanes), Aguilar (Muros de Nalón), San Pedro de Bocamar (Cudillero) y Anguileiro (Tapia) y el puerto deportivo de Gijón-, el gobierno del Principado estima que sólo la «incontrolable» presencia de los restos de fuel ha causado esa situación, ya que, agrega el ejecutivo, la calidad del agua y los servicios del entorno son iguales o mejores que antes. El Principado informa de que ha dedicado seis millones de euros a combatir las consecuencias derivadas del Prestige , pero supone que la incidencia en el ecosistema marino, la economía pesquera o?????el turismo también tendrán un coste.