Burela sueña con jugar en la élite

A MARIÑA

PEPA LOSADA

El Pescados Rubén logra su segundo ascenso consecutivo e ingresa en la División de Plata El presidente, Nilo García, admite que no esperaba tan rápida escalada

09 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?l Club Deportivo Burela-Pescados Rubén acumula tantos éxitos como años de vida. En la temporada 01/02 se inscribió oficialmente con este nombre en la Primera División B -aunque con distinto patrocinador- y dos cursos después militará en la categoría de plata del fútbol sala español. Eran pocos lo que confiaban en una ascensión tan meteórica. Ni el propio presidente, Nilo García, apostaba por ello y hace algunos días ya comentara que «las cosas no nos podían salir mejor». Ahora son más los que sueñan con la élite, con alcanzar la mejor liga del mundo. El máximo responsable del club entiende tanta ilusión, reconoce que a él mismo se le pasó por el pensamiento en algún momento la posibilidad de alcanzar la cúspide, pero después de recapacitar considera que «no deja de ser un sueño». El próximo proyecto, anunció, estará diseñado para consolidarse en la nueva categoría «y luego ya veremos...», señaló. El presidente burelés no pudo estar en Sevilla con el equipo y la afición pero conoce con detalles el sufrimiento y los malos modos que debieron soportar, algo que en su opinión concede todavía más mérito a la gesta. Javier Pardeiro es otra de las personas a las que más ha llenado de felicidad el ascenso de categoría. El técnico del equipo vivió el sábado el «día más feliz» de su vida deportiva. Son muchas las imágenes de la eliminatoria que quedan grabadas en su memoria y de entre todas destaca «la visita que nos hicieron los aficionados cuando estábamos en el hotel el día del partido y el caluroso recibimiento que tuvimos cuando llegamos a Burela». Según el míster la «unidad y el trabajo de la plantilla» fueron decisivos para llegar hasta aquí, una opinión que comparte con la mayoría de los jugadores del plantel. «Lo mejor de la temporada ha sido la unión que ha habido en el vestuario», recalcó el brasileño Sabá durante la cena posterior al partido en la cancha sevillana. Javier Pardeiro lo pasó mal en el choque de vuelta, sobre todo cuando el Pino Montano mandaba en el marcador por cinco tantos de diferencia (10-5). «En ese momento lo veía muy complicado y sólo pensaba en la manera de arreglar tan desfavorable situación», señaló el técnico, quien también criticó el comportamiento de la afición andaluza y la actuación de la pareja arbitral. Recibimiento La plantilla burelesa llegó a casa el domingo en torno a las cinco y media de la tarde y fue recibida por más de un centenar de seguidores embriagados de euforia. El alcalde, Manuel Mon, y el edil de Deportes, Cristóbal Edrosa, también felicitaron al equipo en el salón de plenos del concello.