En A Mariña sólo hay vertederos de residuos de obras y demoliciones en Ove y Xove El nuevo servicio ribadense se estrenó esta misma semana y está gestionado por el empresario Coto
14 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Días atrás entró en funcionamiento el depósito controlado de residuos de la construcción y demolición de Ove, en Ribadeo. El Concello adjudicó la gestión de las instalaciones a Construcciones Coto. Tras su inauguración, el martes a cargo del conselleiro de Medio Ambiente, Xosé Luis Barreiro, los residuos de obras que se generen en todo el municipio deberán ser depositados en estas instalaciones. Durante el primer año de funcionamiento, por cada tonelada vertida se debe pagar doce euros. Después el precio variará conforme a dos variantes: las toneladas recogidas y los 25 años de vida útil que se calculan para el vertedero. La razón es que pasado este tiempo la Xunta tendrá que haber ingresado una cantidad similar a lo que costó el depósito (en torno a 55 millones de pesetas que abonó con cargo al Fondo Social Europeo), para después construir y pagar otro. Es decir, la obra debe ser amortizada por los constructores. En la actualidad en A Mariña sólo hay estas instalaciones en Xove y Ribadeo. En el resto de Galicia existen en Rúa, Silleda, Chantada, Carballo, Monterroso, Cerceda, Boiro, Monforte y Vilalba. Además, la Xunta ha firmado acuerdos para crear depósitos en Sarria, Meis, Forcarei y Verín. El de Ribadeo tiene una capacidad de 74.275 toneladas. Estos vertederos se destinan exclusivamente a residuos no peligrosos extraídos de la demolición o de obras. Su transporte corre a cargo del productor, que debe identificarse y comunicar las características de los restos. Su objetivo, según la Xunta, es la protección y mejora del medio ambiente con la creación de espacios e infraestructuras adecuados para recoger residuos con características específicas. El PSOE de Ribadeo criticó el acto inaugural de Barreiro, al considerar que ha sido precipitado porque los ribadenses carecen de información sobre el uso del depósito. Esta es la razón, según el PSOE, de que se sigan acumulando restos de obras en zonas inapropiadas.