Saltar, correr y, después, masticar

X. M. P. VILANOVA DE LOURENZÁ

A MARIÑA

Las Escolas Deportivas de Lourenzá cierran la temporada con una exhibición y con una concurrida comida de amistad

08 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Un Campeonato Mundial de fútbol no sólo requiere una buena preparación física, táctica y mental. También hacen falta médicos y cocineros competentes que compaginen las dosis convenientes de vitaminas, proteínas y todo lo demás con un punto de sabor que no convierta las concentraciones en encierros. Las Escolas Deportivas de Lourenzá cerraron ayer el curso, y todas las partes interesadas aprovecharon la ocasión para darse un atracón de proteínas: la exhibición polideportiva de la mañana tuvo como continuación una comida en la que la estrella del menú era el churrasco, y el escenario, una nave del mercado ganadero de la localidad. Los actos empezaron con varias competiciones. Se disputaron encuentros de fútbol en las categorías infantil y cadete; hubo fútbol sala para benjamines y alevines, y se jugaron partidos de baloncesto en las categorías alevín e infantil. Los rivales fueron equipos de otras escuelas deportivas de la zona, y los resultados, casi siempre, favorables a los de casa, muy contentos por cierto. No obstante, lo importante de un día como el de ayer era festejar el desarrollo de una nueva temporada de deporte en el municipio, en un ambiente que parece propicio para lograr buenos resultados: «Isto vai sendo un éxito. Os directivos da Agrupación Deportiva Lourenzá, os monitores e os rapaces son como unha gran familia», manifestó el coordinador deportivo municipal, Rubén García. Como la concordia parece asegurada, para la tarde estaban previstos sendos partidos de fútbol y de baloncesto que iban a enfrentar a alumnos contra monitores, lo que sin duda permitiría comprobar hasta qué punto las enseñanzas de los segundos han producido sus efectos. También estaba prevista una exhibición de patinaje artístico. El último acto iba a ser la entrega de premios, que estaba previsto celebrar en el antiguo cine de la villa. A tenor de las informaciones obtenidas, se contaba con la asistencia de autoridades locales, de varias jugadoras del Yaya María y del jefe provincial de Deportes, José Manuel Rozas, sin olvidar, por supuesto, a todos los deportistas.