BALONCESTO Xosé Anxo, técnico del CB Viveiro-Hotel Augadoce, analiza la participación de su equipo en la fase de ascenso a la Liga EBA El CB Viveiro-Hotel Augadoce se quedó con la miel en los labios. Técnico, jugadores, directiva y afición tenían muchas esperanzas de hacer algo grande en el «play-off» de ascenso a la Liga EBA pero el equipo se encogió y no pudo cerrar con éxito la buena campaña realizada. Primero el Carballiño (68-80) y luego el Ventorrillo (70-101) dejaron sin posibilidad alguna a los viveirenses en la tercera y última jornada de la fase, disputada en la ciudad del Landro y que coronó al Arzúa -campeón- y al Ventorrillo. El míster local, aún disgustado por el revés, reconoció que «esperábamos hacer un mejor papel».
13 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Nadie contaba con que el Augadoce completara una liguilla tan pobre. Era favorito, junto al Ventorrillo, y tal condición fue un peso imposible de soportar para los discípulos de Xosé Anxo, que suspendieron el último examen pero obtuvieron una buena nota en el global del curso liguero 2001/02. -¿Qué sabor de boca le ha dejado el «play-off»? -Un tanto amargo, la verdad. Sabíamos que esto podía pasar, porque en este tipo de liguillas no siempre se cumplen los pronósticos, pero esperábamos hacer un mejor papel. De todos modos, sería injusto valorar toda una temporada por estos tres partidos. -¿Por qué el equipo rindió tan por debajo de su nivel? -Creo que nos pudo la presión, nos pesó demasiado, y jugamos excesivamente nerviosos. La derrota en el primer partido ante Carballiño nos afectó demasiado y echamos de menos los puntos de los jugadores que más anotaron durante la dos primeras fases. -Ante Carballiño, mal. -Sí, muy mal. No estuvimos metidos en el partido y en ningún momento dimos la sensación de que podíamos ganar. Nos faltó fe en nuestras posibilidades, en defensa estuvimos poco agresivos y en ataque, con pocas ideas. -Ante Ventorrillo, peor. -Era un partido difícil de afrontar, pues había jugadores que todavía no se habían recompuesto del varapalo inicial. Además, al Ventorrillo hay que jugarle andando, quisimos apurar el ritmo y le facilitamos la labor. Nuestro porcentaje de tiro fue malo y en defensa... encajamos 101 puntos, eso lo dice todo. -Mejor ante Arzúa. -Sí. Teníamos ganas de ganar ese partido y fue difícil hacerlo. Arzúa no es un equipo tan fuerte por dentro y sacamos provecho de ello. -Salvo el tropiezo en el primer partido, el Ventorrillo demostró ser superior al resto de equipos ¿no? -Sí, su nivel es superior. Tenían todo perfectamente estudiado y preparado. De todos modos, el criterio arbitral les favoreció. Los colegiados fueron más permisivos en el juego de contacto. -Si tuviera que elegir el MVP de la liguilla, ¿por quién se decantaría? -Por Toño Castro, el base del Arzúa. Dirigió con mucho acierto, aporto tranquilidad cuando más la necesitaban sus compañeros y fue clave en el ascenso de su equipo. También hizo un buen papel Héctor Vázquez, del Ventorrillo. -¿Este resultado afectará a su continuidad en el club? -No, estoy contento con mi labor y con la de todos los jugadores. El buen ambiente que hubo en el vestuario fue fundamental para llegar hasta la liguilla. De todos modos, habrá que esperar a ver qué pasa con la junta directiva.