COSTA NORTE
01 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.AYER, ADEMÁS DEL DÍA DEL TRABAJO, una pequeña parte de A Mariña también conmemoró su Día do Xubilado. Uno y otro estaban muy ligados. Los más de mil mayores que participaron en las citas festivas tanto del Concello de Burela como del de Cervo saben bien lo que es dedicar toda una vida al trabajo. Ayer les tocó disfrutar. EN BURELA PARTICIPARON unas 690 personas, según la delegada de Servicios Sociais del Concello, Raquel Río. Debido al mal tiempo, por la mañana hubo que suspender una visita prevista al viveirense Souto da Retorta para ver el conocido eucaliptal de Chavín. En lugar de esta excursión, los asistentes trazaron un recorrido costero y llegaron al puerto marinero de O Vicedo, donde se bajaron del autobús para contemplar el paisaje. LLEGADO EL MEDIODÍA, en el Hotel O Val do Naseiro, en Viveiro, pudieron degustar un energético menú compuesto de sopa de marisco, cordero asado y tarta imperial. Uno de los presentes ganó un viaje al rincón de España que prefiera. El baile acabó de animar la jornada de los jubilados bureleses. EN CERVO LA ASISTENCIA también fue muy masiva, con medio millar de jubilados participantes. A media mañana, recibieron en el pabellón polideportivo de Cervo las primeras sorpresas, comenzaron a animar la jornada la coral Terramar y el nombramiento de los dos jubilados de honor. Por sorteo e independientemente, resultaron elegidos José Demetrio Rodríguez y Antonia Pernas Chao, vecinos de O Castelo. Su elección se convirtió en una anécdota significativa, porque están casados. EL ALMUERZO DEL DÍA DO XUBILADO cervense se celebró en el comedor de Alcoa, con la presencia del director de fábrica, José Manuel Alvarado, y el gobierno local, con el alcalde, José Insua, al frente. Cada comensal almorzó entremeses, merluza con almejas, carne asada y tarta y recibió un obsequio para recordar este día especial.