La marca de calidad, que acabará imponiéndose, acredita ante el consumidor la gestión sostenible del bosque La certificación forestal acredita la gestión sostenible del bosque, es decir, el empleo de métodos que aseguren su conservación a largo plazo y su mejor aprovechamiento, sin renunciar a seguir cumpliendo las funciones social, económica y ambiental. Ninguna plantación de A Mariña cuenta, de momento, con este certificado, que se plasma en la marca PEFC (Paneuropean Forest Certification) para dar confianza al consumidor. Las jornadas forestales que se celebran en Viveiro profundizaron en este tema.
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El técnico de la empresa Aenor Javier Vallejo Dresh disertó sobre la certificación forestal en la segunda sesión de las jornadas que se desarrollan en Viveiro. «Se trata de que una tercera parte, independiente, dé confianza suficiente al consumidor de que el producto que adquiere procede de bosques que han sido gestionados sosteniblemente», explicó. Aenor es la única entidad reconocida para emitir este certificado, a partir de los criterios marcados por las conferencias de Helsinki (1993) y Lisboa (1998). La madera extraída de los montes que cuenten con este certificado, plasmado en la marca PEFC, llevará este mismo indicativo. ¿Obligará esto a variar la forma de gestión del bosque? «En principio pueden seguir produciendo como hasta ahora. Lo único que cambia es que el consumidor sabrá si la materia prima se ha gestionado de acuerdo con los criterios de sostenibilidad», dijo Vallejo. El objetivo final radica en «mejorar lo que se está haciendo ahora y, además, explicitarlo», recalcó el técnico. Esto quiere decir que la gestión habrá de adaptarse a las exigencias de sostenibilidad. Tendrá que asegurar, por tanto, la conservación del bosque para las nuevas generaciones. En las jornadas intervino, además, Antonio de María Angulo, secretario xeral de Silvanus y miembro de Asaja Forestal.