Como ya informó anteayer este periódico, la caída del rayo causó graves daños en una casa y mató una vaca situada en un establo cercano. Sin embargo, los servicios públicos también se vieron afectados, y ayer se notaban todavía algunas de sus consecuencias. El alcalde local, el popular Vidal Martínez-Sierra, explicó a este periódico que las líneas telefónicas de la Casa do Concello no habían funcionado con normalidad durante la mañana. El sábado por la tarde, tras la caída del rayo, el casco urbano de Vilanova de Lourenzá estuvo varias horas sin servicio. Por otra parte, Martínez-Sierra explicó a este diario que «muchísimos» puntos de luz del alumbrado público habían quedado destrozados, por lo que el Concello estaba ayer terminando de evaluar los problemas de este tipo con el fin de resolverlos lo antes posible. También se vio dañado el alumbrado del campo de fútbol de Santa Cruz, y sufrieron desperfectos en su sistema de iluminación las obras de la lonja agropecuaria. Estos trabajos, cuyo coste se acerca al medio millón de euros, tienen lugar en la parcela del mercado ganadero, muy cerca del lugar en donde cayó el rayo, sólo separado de ese recinto por unos centenares de metros. Por otro lado, al sistema de alcantarillado llegaron también las consecuencias, ya que, según aseguró Martínez-Sierra, varios sumideros quedaron dañados. Además, en un taller cercano a las casas y al mercado ganadero, concesionario de una marca de automóviles, aún no había ayer teléfono y sólo los móviles lo comunicaban con el exterior. La instalación eléctrica, en cambio, ya estaba arreglada, si bien algunas máquinas deberían ser reparadas. En cambio, ningún vehículo, según explicaron a este periódico los responsables del establecimiento, llegó a sufrir desperfectos.