José Manuel Sánchez Quelle, propietario de una carnicería en Burela José Manuel Sánchez Quelle, dueño de Carnicería Rufino (Burela), busca precedentes a la crisis de las «vacas locas» en su sector y no los encuentra. Pasados «cuatro meses muy malos», ahora el mercado vuelve a ser más o menos «normal, igual que antes», confiesa basándose en su contacto diario con el consumidor.
06 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Sánchez Quelle cree que el sector de las carnicerías en una comarca como A Mariña logró salir de la crisis. «En capitales muchos cerraron», contrapone. -¿Dónde cree que se hallaba la causa real de la crisis? -Se dio muy mala imagen, mostrando los enterramientos de vacas o levantándolas la grúa para ir al quemador... y, justo, a la hora de comer. Creo que la publicidad tuvo la mayor parte de culpa. Hace un año se hablaba pero no se veía. Vinieron las navidades y se vendió más o menos bien. Luego salieron más casos, se le dió más publicidad y la política... ¡Quien daba convencido a la gente! Cuando salta la alarma es difícil convencerla. El 80% creo que tenía desconfianza. -¿Cuál fue su salvación? -Por un lado la confianza de clientes fijos y las ventas de cerdo, pollo o conejo. -¿Cuánto bajó el precio? -Llegó a 350. Nosotros teníamos clientela de siempre y mantuvimos un precio estable pero las ventas sí que bajaron.