Nuevo examen de poder para el Puerto Celeiro FS en la cancha del Ram León

I. M. B VIVEIRO

A MARIÑA

FÚTBOL SALA El cuadro local viene de descender de División de Honor y aspira a recuperar la categoría perdida No ha sido muy propicio el arranque liguero que le ha tocado en suerte al Puerto Celeiro-A Mariña FS. En el camino se le ha cruzado el Boandanza, ahora lo hace el Ram León y la próxima semana, el Café Candelas. Tres favoritos al título. Los mariñanos «chulearon» al primero (3-2) y tratarán de hacer lo propio con el segundo, un equipo leonés que viene de descender de la máxima categoría y que también suspira por el retorno al grupo de los grandes. El partido se juega mañana a las 12 horas en el pabellón de León.

05 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La plantilla que prepara Quico Gómez Otero se entrena esta tarde a las 15.30 horas en el pabellón de Viveiro y una hora después partirá hacia tierras castellas. En León, una ciudad habituada a presenciar fútbol sala de élite, le espera (mañana, 12.00 horas) un equipo local enrabietado. El cuadro leonés, antes llamado Astorga, mantiene a muchos de los jugadores de la campaña anterior y tiene como objetivo el regreso a la máxima categoría. En la primera jornada salió derrotado (4-1) de la cancha del Autos Lobelle y tiene la obligación de redimirse ante su público. No será tarea fácil. El Puerto Celeiro FS encara la cita con la moral, si cabe, más reforzada tras la victoria en la jornada inaugural y con casi todos sus efectivos a tope. Juanpe, que recibió un fuerte golpe ante el Boandanza, está prácticamente recuperado; por contra, Juanito sufrió un pinchazo en el gemelo y se ha entrenado entre algodones. Quico Otero es optimista. Sabe que si equipo trabaja «como sabe» podrán sumar tres nuevos puntos, pero también avisa de que «ahora, al principio, todos los rivales son díficiles, y más el Ram León». El míster exige «mucha movilidad» y criterio en la «transición defensiva». Puerto Celeiro-A Mariña: Juanito o Manu, Julio, Víctor Méndez, Darío y Javi Alvéndiz o Diego Pernas.