Pequeño susto en la gala de Viveiro

MAR GARCÍA VIVEIRO

A MARIÑA

XAIME RAMALLAL

Un leve incendio en una parrilla de la cocina del Casino no empañó la brillantez del acto social que organizó Xerais Un pequeño incendio en la cocina del Casino de Viveiro al explotar una parrilla, no consiguió empañar la brillantez de la gala de entrega de los premios Xerais en la noche de San Juan. La gala literaria se convirtió en una fiesta de exaltación de las letras gallegas y un evento social que estuvo presidido por el director de Política Lingüística, Pablo González Moreiras, y el alcalde de Viveiro, César Aja. A la cita literaria de Xerais acudieron personas destacadas de la vida social y cultural de toda A Mariña y Galicia. Así, entre otros, asistieron escritores como Víctor Freixanes, Fina Casalderrei, Ramón Pernas y Marica Campo o Ramón Reimunde.

25 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Todo se quedó en un susto, un pequeño susto al explotar una parrilla de la cocina. El humo negro asustó a parte de los comensales, que salieron por un momento al jardín. Nada más. Un susto acorde con una velada eminentemente literaria. Los más de doscientos asistentes tuvieron que esperar al final para descubrir los nombres de los premiados, Marilar Aleixandre, con el Xerais, y Antón Cortizas con el Merlín de literatura infantil. Aleixandre aseguró que «Viveiro dame sorte» ya que consiguió en una edición anterior el Merlín con una viveirense en el jurado y leyó un extracto de la novela premiada Teoría do caos, tras recoger el premio, dotado económicamente con dos millones de pesetas. Aleixandre estuvo simpática y tranquila: «A pesar do incendio, non hai problema, o cheque está a bo recaudo». Cortizas dedicó el Merlín a su madre, y amenizó sus palabras con una historia personal, «xa que na miña casa son eu o que sube os baixos dos pantalóns, e eso é posible poque crecín ó lado dunha Singer», antigua máquina de coser que inspiró la obra ganadora A merla de trapo. La noche mágica de San Juan fue muy especial el sábado en Viveiro; llena de literatura y fantasía, y charlas agradables entre más de 200 invitados que ocupaban el salón del Casino.