Emocionados y agradecidos recibieron ayer Cuiña y Cacharro las Medallas de Oro de Burela, el primero «polo seu apoio nas dotacións e infraestructuras fundamentais para o desenrolo de Burela» y el segundo por su colaboración «incondicional en todo momento á creación do Concello». Ambos optaron por la modestia al señalar que simplemente se habían limitado a ejercer su labor, repartieron elogios y reforzaron su compromiso «cada vez máis forte», según Cuiña, con Burela. Las obras ejecutadas por Política Territorial en el municipio -por más de dos mil millones- fueron definidas por el conselleiro como «infraestructuras para que os bureleses teñan a calidade de vida que merecen». En tono más personal, añadió: «Son un home de sangue quente e nunca esquencerei este momento, porque sei que é reflexo do que vostedes sinten, e ei saber agradecelo (...). Conten conmigo como un veciño máis». Cacharro, también visiblemente emocionado, se refirió a la bondad, generosidad y amistad del pueblo de Burela. Su apoyo al concello lo definió en dos actos puntuales: el proceso de segregación y en conseguir un nuevo instituto, y aprovechó la circunstancia para recordar que en su entrevista esta semana con el Ministro de Fomento le recordó que Burela aspira a ser la capital de la provincia marítima de Lugo: «Pareceulle moi positivo, e creo que vai ser realidade». «Podedes contar conmigo», concluyó. El regidor burelés, Manuel Mon, agradeció la confianza de ambos y concluyó su discurso deseando que las sucesivas Medallas de Oro de Burela sean tan merecidas como las de Cuiña y Cacharro. El acto reunió en el auditorio burelés a numerosas autoridades, entre ellas a los conselleiros de Educación y Familia, al presidente del Parlamento Gallego, responsables de Pesca y cofradías, al presidente del PP de Lugo, los alcaldes de Viveiro, Cervo, Lourenzá, Xove, etc.