Un barco apresado en Ribadeo

La Voz

A MARIÑA

X. RAMALLAL / P. LOSADA

El «Niki», que se incautó en una operación antidroga, lleva un año atracado en Mirasol

10 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

En abril de 2000 el Servicio de Vigilancia Aduanera interceptaba en alta mar la embarcación «Niki» y detenía a su tripulación como resultado de una operación antidroga en la que se incautó de doce toneladas de hachís que se ocultaban en las bodegas del pesquero. El «Niki» atracó en el muelle de Porcillán y después fue trasladado a Mirasol, en la zona pesquera de Ribadeo, donde permanece. El barco cumple un año amarrado en Ribadeo, pendiente del juicio penal que esclarezca su destino. J. ALONSO RIBADEO Poco después de la detención del pesquero hubo algunos intentos -del práctico ribadense y Astilleros Gondán- para solicitar su cesión y emplearlo en diversas tareas en el puerto, por ejemplo, como remolcador. Sin embargo, no fructificaron porque las propuestas no se tramitaron en firme ante el Juzgado de Instrucción número uno de Villagarcía de Arosa, que instruyó el caso del Niki. Posteriormente se inhibió en favor de la Audiencia Nacional, y fue trasferido al juzgado central de instrucción número 5, cuyo titular es Baltasar Garzón. Ahora, el proceso está pendiente de juicio penal, en el que se determinarán las penas para los inculpados y decidirá el destino del Niki. Fuentes consultadas por esta Redacción afirmaron que lo más probable es que sea subastado, y que el capital que se obtenga en la operación se entregue al Plan Nacional sobre Drogas. El Niki es un pesquero de imagen descuidada, que anima a pensar que se encuentra en muy mal estado. Sin embargo, el barco en su última singladura con la droga a bordo soportó varios temporales hasta llegar a Galicia, a pesar de que cuenta con un motor de relativa escasa potencia, de trescientos caballos. Otros factores también influyeron para que los intentos para solicitar el barco no prosperasen. Es el caso del, al parecer, mal estado del motor y de que se trate de maquinaria rusa, con instrucciones también en idioma ruso. No hay quejas El caso es que el Niki cumple un año amarrado en Ribadeo. Se encuentra en la zona de Mirasol en donde también atraca el práctico, José Antonio Torviso, y a priori apenas molesta. Su caso es muy distinto al de Jessie, la lancha que fue capturada hace años en otra operación antidroga y cuya estancia en el muelle de Ribadeo provocó numerosas quejas. En tanto se resuelve su destino, el Niki está sometido a vigilancia por el personal local del Servicio de Vigilancia Aduanera.