FÚTBOL SALA El equipo de Quico Otero cumplió el trámite ante el Ibarra y recortó la distancia sobre el Comurca Gáldar La victoria sobre el Olatz Ibarra sirivó al A Mariña FS para inyectarse un importante dosis de moral y opciones para las cinco jornadas que restan para llegar a la conclusión del campeonato. El equipo de Quico Gómez Otero se queda ahora a tres puntos de la segunda plaza, que da derecho a disputar la promoción de ascenso, pero su coeficiente de puntos sigue siendo peor que el de los terceros del resto de grupos. El míster, que ensalzó el esfuerzo de sus jugadores en la cita, no piensa en esta última posibilidad de llegar el éxito, porque insiste en que «todavía hay tiempo para dar caza al Gáldar»
09 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Al término del encuentro ante el Ibarra, en su discurso de rigor ante los medios de comunicación, el preparador del A Mariña FS insistía sobre todo en el hecho de haber sumado los tres puntos en juego. «Ganar ha sido lo más importante, y con eso me quedo. A estas alturas de temporada el objetivo es siempre ganar, aunque sea por 11 a 10», señaló Quico Otero, quien también valoró de manera positiva el «sufrimiento» que tuvieron que padecer hasta el final. La imagen del equipo quedó pues para un segundo plano, si bien el míster lanzó un «chapeau para mis jugadores», porque «no entregaron el partido ni bajaron los brazos en ningún momento, ni cuando quedaban 30 segundos para el final», explicó, luego de lamentar las facilidades concedidas para que el rival pusiera en práctica su mejor arma: «Sabíamos que el Ibarra nos podía crear muchos problemas si perdíamos balones fáciles en la entrega. Se repetirieron y..., encajamos cuatro goles a la contra». El equipo local acabó ganando el partido por su empeño, por el acierto de Revilla desde los 10 metros y por la arriesgada apuesta del míster, que con tablas en el electrónico optó por jugar los últimos segundos con Neco ejerciendo de portero-jugador. «No me valía el empate y por eso decidí hacerlo. Unas veces sale bien y otras no, pero por suerte esta vez nos dio buen resultado», explicó Gómez Otero. El tramo final de liga se antoja de lo más exigente para el plantel mariñano. Quedan cinco jornadas -cuatro en su caso- y tres puntos le separan de la segunda plaza, que da derecho a disputar la promoción de ascenso a División de Honor. El Gáldar, su mayor rival, tiene que disputar un partido más, pero Quico Otero no pierde la ambición. «Todavía hay tiempo para dar caza al Gáldar», dijo, insistiendo en que «no podemos pensar más allá del próximo partido». El A Mariña viajará el domingo a Vigo para jugar ante el equipo local, que aún suspira por alcanzar la promoción.