Dos partidos que valen un ascenso

REDACCIÓN VIVEIRO

A MARIÑA

SEGUNDA REGIONAL Celta Barreiros y Sacido dirimirán la primera plaza del grupo en las últimas jornadas del campeonato Las dos últimas jornadas de Segunda Regional van a dictar sentencia. En ellas se decidirá qué equipo cambie de categoría y cuál dispute la promoción de ascenso junto a los segundos clasificados de los otros dos grupos, centro y sur. Protagonistas: Celta Barreiros y Sacido. Tienen los mismos puntos (59), por lo que «goal average» podría determinar la suerte de cada uno de ellos.

20 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La suerte de los dos candidatos, protagonistas de un intensa lucha que se acerca a su final, no dependen únicamente de los resultados que obtengan en los dos últimos compromisos. Ambos podrían terminar la liga con los mismos puntos, por lo que, después de acabar en tablas los dos compromisos que disputaron, 0-0 y 2-2, un gol más a favor o en contra podría dictar sentencia. Si se cumplen los pronósticos el goal average general determinará el futuro de uno y otro. El Celta Barreiros parte con cierta ventaja, ya que presenta una diferencia de goles mejor que la de su rival. El equipo que prepara Cristóbal, que viene de ganar por 3-4 al Rioaveso, suma 66 tantos a favor y sólo 15 en contra y en las dos últimas jornadas tendrá que visitar el campo del Catro Roldas, primero, y recibir al Roupar, después. Menos dificultad presentan los compromisos a los que debe hacer frente el Sacido. El conjunto viveirense, que marcó 65 goles y encajó 17, tiene una buena ocasión para mejorar su diferencia de goles en el compromiso que disputará el domingo frente al Candelaria, actual colista del grupo, que suma 89 tantos en contra. En la última jornada deberá visitar el campo del Rioaveso, un equipo que se encuentra en la novena plaza con 25 puntos. Esperando un posible tropiezo de los dos equipos, con escasas opciones de alcanzar la primera plaza, se encuentra el Muras. El conjunto de Luis Del Río suma 54 puntos y tiene un partido menos, el que fuera aplazado por una agresión al colegiado.