El auge del fútbol base en Lourenzá coincide con el cincuentenario de la creación del primer equipo local El Real Madrid no olvida las Copas de Europa de los tiempos de Di Stefano. El Barça añora las ligas del «dream team». ¿En Lourenzá? El municipio puede presumir de contar hoy con una cantera futbolística fértil y bien preparada, pero al mismo tiempo se le presenta la oportunidad de gozar con una cierta nostalgia, el recuerdo de aquel Atlético Lorenzana que empezó su andadura deportiva en las fiestas del Conde Santo de 1950. Los jóvenes de hoy pueden medirse sin complejos con otros equipos de la comarca.
28 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.X.M.PALACIOS LOURENZÁ Si aquel Atlético Lorenzana nació de la afición de un grupo de vecinos del municipio, la Agrupación Deportiva Lourenzá es hoy otro ejemplo de interés por el balompié. El presidente es Benito Pérez; el secretario, Miguel Gavín; la tesorera, Josefina Rodríguez, y los vocales, Fernando Fernández, José Manuel García, Lino García y Eduardo Iglesias. La colaboración de la entidad resulta decisiva en el trabajo de las Escuelas Deportivas Municipales, que cuentan con tres equipos en este deporte, compitiendo en las respetivas ligas comarcales. El equipo infantil está entrenado por Miguel Gavín; el cadete, por Rubén García, coordinador deportivo municipal, y el juvenil, por Miguel Burunda, ex jugador del Foz, del Burela y del Mindoniense. Alrededor de sesenta jóvenes forman las tres plantillas. El equipo cadete fue campeón de A Mariña hace dos años y subcampeón en el torneo del año pasado. «Es un buen bagaje», subraya Rubén García. ¿Cuáles son las causas? «Se hace _continúa García_ un trabajo serio. La Agrupación Deportiva Lourenzá colabora muy bien». Y si el presente es tan fructífero, ¿habrá un mañana en el que Lourenzá tenga un equipo federado? Rubén García explica que «lo tenemos que pensar mucho». Añade que a los chicos del club juvenil aún les quedan dos años en esa categoría, por lo que la planificación que se realice dentro de varios años debe de prepararse «sin ninguna prisa». El presente, desde luego, está de su lado.