El Pontevedra venció por la mínima en un partido de poder a poder que conservó la emoción hasta el final El Pontevedra se hizo famoso, hace décadas, por su condición de equipo modesto que tuteaba a los grandes de la Primera División. Como santo y seña de su coraje acuñó un eslogan, el Hai que roelo, que aún hoy se recuerda y se repite como muestra de respeto a su desparpajo y valentía.
19 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Viveiro: Dani, Jorge, José, Paz, Jesús, Zapico, Chechu, Elvis, Beto, Chuski y Rubén Maseda. También jugaron Nando, Dena, Jacobo, Schuster, Fra y Bruno. Pontevedra: Jorge, Serra, Chuchi, Curty, Luismi, Óscar, Toni, Álex, Toño, Mariño y Javi Méndez. También jugaron Lino, Pablo Paz, Olaiz, Ballesteros, Dani Pérez y Cabarcos. Árbitro: Pita Lorenzo, de Ferrol. Incidencias: Campo Municipal de Cantarrana (Viveiro). Terreno de juego en perfectas condiciones para 9la práctica de fútbol. Alrededor de 150 espectadores en las gradas. Gol: Toni, a los veinte minutos de la primera parte, aprovechó un balón suelto en el área local para batir a Dani. No obstante, si algún equipo fue ayer un ejemplo de desparpajo sobre el césped de Cantarrana, fue el Viveiro, que, sobre todo en las segunda parte, buscó con ganas un tanto que le habría dado un empate al que se hizo acreedor. Rubén Maseda tuvo una buena ocasión, y a Fra se le anuló un gol en el tramo final. El Pontevedra enseñó, eso sí, buena colocación y ese dominio del partido que da la experiencia. El Viveiro reflejó una vez más que su plantilla, con mucha gente joven, está sobrada de ganas de demostrar su valía y su clase.