La UE prepara sanciones contra Siria por la brutal represión

Yann Ollivier BRUSELAS, DAMASCO / AFP

INTERNACIONAL

El Ejército envía refuerzos a Deraa y vuelve a disparar contra la población

27 abr 2011 . Actualizado a las 15:07 h.

En contraste con la relativa celeridad con la que decidió sancionar a Libia, la comunidad internacional se muestra dubitativa a la hora de reaccionar a la represión de las protestas por parte del régimen de Bashar al Asad, un actor clave en Oriente Medio. No fue hasta que Al Asad envió al Ejército a la ciudad de Deraa, provocando solo el lunes la muerte de 25 personas, cuando EE.UU., el Reino Unido y Francia empezaron a pedir sanciones contra Siria.

Un día después de que Washington anunciara que estudia «sanciones selectivas» contra las autoridades de Siria, París exigió «medidas fuertes» de la ONU y la UE, y Londres aseguró que examina con sus socios europeos acciones «suplementarias». En este sentido, los embajadores de los Veintisiete prevén reunirse en breve.

Nicolas Sarkozy aseguró ayer en Roma, junto a Silvio Berlusconi, que no debe haber ningún trato de diferencia entre Siria y Libia. Aseguró, sin embargo, que no habrá ninguna intervención militar en Siria sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, algo que «no es fácil de obtener». Alemania también amenazó a Al Asad con «consecuencias» que no detalló.

En la ONU, Francia, el Reino Unido, Alemania y Portugal están redactando un texto de condena de los asesinatos y en apoyo de la petición del secretario general, Ban Ki-moon, de una investigación independiente de la violencia. Una solicitud que fue apoyada por España.

¿Habrá sanciones contra Siria en la ONU? Su caso es diferente. En Libia, sus propios representantes habían abandonado el régimen y reclamaban la intervención. Además, influye el papel clave de Damasco en Oriente Medio, donde mantiene un delicado equilibrio con Israel y tiene un peso notable en el Líbano. Pese a las amenazas y advertencias desde el exterior, el régimen sirio siguió ayer la escalada de represión, cercando varias ciudades y pueblos y deteniendo a unos 500 opositores, según grupos de derechos humanos.

El Ejército patrulla las calles de Duma, suburbio de Damasco, a bordo de camiones con ametralladora, y envió ayer refuerzos a Deraa, donde continúa disparando contra los habitantes y una mezquita. La víspera habían llegado a esta ciudad agrícola de unos 75.000 habitantes más de 3.000 soldados respaldados por blindados y tanques. «Hay un tanque en la plaza Kaziet al Balad, en el centro» de la ciudad, indicó ayer por teléfono el activista Abdalá Abazid. «Los disparos continúan», dijo. «La mezquita Abu Bakr Asidiq es blanco de intensas ráfagas y un francotirador está apostado en la mezquita de Bilal al Habachi. Según Abazid, «soldados de la quinta división desertaron y se unieron a nosotros» y varios tanques impiden entrar en la ciudad. Al parecer, el Ejército registró viviendas y arrestó a todo el que tenía vídeos de las protestas en sus teléfonos móviles.