Obama envía ayuda a Rusia para la lucha contra el fuego

Stuart Williams MOSCÚ/WASHINGTON/AFP.

INTERNACIONAL

14 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente estadounidense, Barack Obama, prometió a su homólogo ruso, Dmitri Medvédev, que enviará ayuda para combatir los incendios que arrasan su país.

Durante una conversación telefónica, Obama indicó a Medvédev que «EE.??UU. responde a la solicitud de ayuda técnica de Rusia para luchar contra los incendios», precisó la Casa Blanca en un comunicado. Según la misma fuente, la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), el Departamento de Defensa, el Servicio Federal de Bosques y el estado de California están movilizando «equipos y medios aéreos de lucha contra los incendios para ayudar a Rusia». «Los norteamericanos se mantienen al lado del pueblo ruso en este momento difícil», agrega la Casa Blanca, que precisa que Obama «presentó sus sinceras condolencias» a Medvédev.

El fuego que amenazaba de nuevo el centro de investigación nuclear de Sarov seguía propagándose ayer, al tiempo que los bomberos trataban de apagar otros centenares de incendios en toda Rusia, donde se multiplicaron las protestas contra las autoridades por el manejo de la crisis. Una manifestación contra el alcalde de Moscú por su mal manejo de la crisis celebrada el jueves en la capital terminó con 35 detenidos, entre ellos el defensor de los derechos humanos Lev Ponomariov, de 68 años. Ayer fue trasladado a una clínica por problemas circulatorios y tendrá que permanecer bajo vigilancia médica.

Las autoridades advirtieron que había progresado el incendio forestal en una reserva natural cerca del centro de investigación nuclear de Sarov (500 kilómetros al este de Moscú) donde se fabrican ojivas nucleares. El comunicado no precisó a qué distancia se encontraban las llamas de las instalaciones.

«El foco del incendio aparecido hace dos días en la parte oriental de una reserva natural, donde un rayo cayó sobre unos pinos, ha seguido ganando terreno y representa cierto peligro», indicó el responsable del Ministerio de Situaciones de Emergencia de Mordovia, Viacheslav Kormilitsin.

Unos 2.600 bomberos y 200 vehículos combatían el fuego cerca de Sarov, zona vedada a los extranjeros, como en la época soviética, y donde viven unas 80.000 personas. Las autoridades afirmaron haber trasladado los materiales radiactivos y explosivos, antes de asegurar que el peligro se había alejado y colocarlos de nuevo en ese centro, que al parecer está funcionando normalmente.