Cada semana son asesinados a sangre fría en Afganistán 18 civiles

Victoria Toro NUEVA YORK/LA VOZ.

INTERNACIONAL

Amnistía Internacional solicita que se persiga judicialmente a los talibanes por crímenes de guerra

11 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Más de 1.200 civiles muertos y casi 2.000 heridos graves desde enero de este año en Afganistán. O lo que es lo mismo, 18 personas son asesinadas a sangre fría cada semana. Un informe de la ONU alerta de que el coste humano de este conflicto aumenta y de una tendencia al alza.

Según el estudio presentado ayer por las Naciones Unidas, el número de víctimas civiles creció más de un 30% este año con respecto al mismo período del 2009. «Estamos muy preocupados -afirmó el jefe de la misión de la ONU en Afganistán, Staffan de Mistura-, porque el coste de la guerra recae principalmente en los civiles». De los civiles muertos, 1.013 eran afganos y 258 extranjeros,

Y si el dato del aumento es escalofriante, aún lo es más cuando se observan los números que hablan de la muerte de niños. En el primer semestre del 2010 ha habido un 55% más víctimas infantiles que en el mismo período del 2009. También, según el informe, tres de cada cuatro muertes de civiles están causadas por los talibanes. Ayer, Amnistía Internacional (AI) pidió que se persiga a los talibanes por crímenes de guerra. «Los talibanes y otros grupos insurgentes realizan ataques sistemáticos contra los civiles y eso es un crimen de guerra», dijo el director de AI para Asia, Sam Zarifi.

Estrategias distintas

En el 2009, la autoría de estas muertes estaba repartida casi equitativamente entre los insurgentes y las tropas aliadas. Pero este año, las cosas han cambiado. La estrategia de los talibanes es mucho más agresiva, ya que han aumentado los ataques suicidas y los explosivos son más potentes. Y, a la inversa, también ha variado la táctica de las tropas aliadas, que han reducido considerablemente los ataques aéreos que son los que, hasta ahora, habían provocado el mayor número de bajas civiles. La decisión fue tomada por el anterior jefe de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN, el general Stanley McChrystal, y ampliada hace solo diez días por su sustituto, el general David Petraeus.

La reducción de víctimas civiles es la clave en la actual estrategia de Washington. Y ahora, además, la Administración Obama se enfrenta a la opinión pública, después de que algunos de los documentos secretos filtrados a Wikileaks revelaran muertes de civiles anteriores al 2010 provocadas por los aliados, que no habían trascendido