Un presunto asesino en serie estadounidense se niega a exámenes psicológicos

La Voz

INTERNACIONAL

William Holbert fue detenido esta semana acusado de matar cinco compatriotas suyos en Panamá.

06 ago 2010 . Actualizado a las 23:36 h.

El estadounidense William Dathar Holbert, quien ha admitido que asesinó a cinco compatriotas suyos en Panamá, se negó este viernes a someterse a exámenes psicológicos en una clínica forense, informó una fuente judicial.

El asesor de la Procuraduría de la Nación (fiscalía), Neftalí Jaén, dijo a los periodistas que Holbert, que la semana pasada fue detenido en Nicaragua y deportado a Panamá, se negó a que le practicaran las pruebas y reclamó la presencia de sus abogados. Agregó que el presunto asesino en serie se mostró nervioso e irritado, algo que también impide realizar este tipo de exámenes.

Jaén dijo que a pesar de que Holbert habla algo de español requirió un traductor para poder entender las preguntas de los expertos. Forenses y personal de la Policía hallaron el pasado martes en la provincia de Bocas Del Toro, en el oeste de Panamá, tres osamentas humanas enterradas en el patio de una propiedad de Holbert, quien se ha responsabilizado de la muerte de cinco estadounidenses.

Los restos corresponden a una pareja adulta y a un adolescente, posiblemente a los estadounidenses Mike Brown, su esposa y su hijo de 18 años, que supuestamente fueron asesinados por Holbert, de acuerdo con lo confesado por éste a las autoridades. Los restos son analizados en el depósito de cadáveres judicial de la ciudad de David, en la provincia occidental de Chiriquí, para determinar su identidad, el tiempo y la causa de su muerte.

Confesión

La semana pasada, el fiscal auxiliar de Panamá, Ángel Calderón, dijo a la prensa que Holbert admitió haber asesinado a cinco compatriotas suyos en Bocas del Toro, provincia fronteriza con Costa Rica, y que dio detalles de cómo lo hizo. El estadounidense, que se había identificado como William Cortéz, y su compañera, Laura Reese, que se hacía llamar Jena Seana, fueron detenidos en Nicaragua y deportados a Panamá el 29 de julio.

En los interrogatorios tras su llegada a Panamá, Holbert explicó que había dado muerte a Cheryl Lynn Hughes y a Bo Icelar, estadounidenses radicados en Bocas del Toro, para quedarse con sus propiedades y su fortuna.

La semana pasada los investigadores hallaron enterrados en el patio de un hostal de Holbert, en Bocas del Toro, el cadáver de Hughes y la osamenta de Icelar, según fuentes judiciales panameñas. Hughes desapareció en Bocas del Toro en marzo pasado y desde noviembre del 2009 no se sabía el paradero de Icelar.

Tanto Hughes como Icelar se habían establecido hacía varios años en Bocas del Toro, provincia conformada por varias islas turísticas en el Caribe panameño. Además, el detenido reconoció que en el 2008 asesinó a Mike Brown, su esposa y su hijo, también para quedarse con sus posesiones.

De acuerdo con las investigaciones, Brown se llamaba realmente Marcos Francis Allen y era buscado por las autoridades estadounidenses desde 1979, acusado de narcotráfico y secuestro.

Holbert ha sido acusado de homicidio y falsificación de documentos por las autoridades panameñas, mientras que a su pareja se le imputa el delito de homicidio. Respecto a dos indígenas que trabajaron para el estadounidense, cuyo paradero se desconoce, Holbert niega haberles dado muerte.