Más de un millón de haitianos han de ser evacuados este mes

La Voz REDACCIÓN/LA VOZ.

INTERNACIONAL

Los participantes en la cumbre de Lugo advierten de que la llegada de huracanes amenaza a los refugiados

19 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La época de lluvias y huracanes empieza a amenazar la zona del Caribe. Pero la alerta este año es doble. En torno a 1,2 millones de refugiados viven todavía en campamentos levantados con plásticos y cartones. Ese es su hogar desde que hace seis meses un terremoto de magnitud 7,3 destruyera las viviendas en las que tenían toda su vida.

Ahora las autoridades encargadas de la reconstrucción de ese Estado caribeño, eminentemente agrícola, tienen entre sus manos la difícil tarea de evacuar a esa población hacia lugares seguros en los que no queden a merced de los fenómenos atmosféricos.

Ese fue uno de los temas debatidos en la quinta cumbre internacional para la reconstrucción de Haití que desde el viernes y durante todo el fin de semana tuvo como sede la ciudad de Lugo y en la que estuvieron presentes los representantes de las diferentes organizaciones que tienen presencia en la isla caribeña.

El foro, que terminó ayer a mediodía, ahondó en la urgencia de dar un nuevo impulso a la reconstrucción y garantizar que todos los equipos que trabajan allí no corran ningún tipo de peligro.

El responsable de la citada conferencia, el gallego David Balsa, comentó que actualmente hay desplegados en la isla unos 9.000 soldados de Naciones Unidas, pero esperan que en breve vayan incorporándose otros 4.000. «Hay 3.000 convictos que, al caer las cárceles en las que cumplían condena, andan por Puerto Príncipe organizándose en bandas y eso es peligroso», apuntó.

Ritmo de trabajo

Garantizar un trabajo al personal que se ha desplazado a la zona y que trata de levantar otra vez las infraestructuras destruidas es fundamental para acelerar la reconstrucción. «Actualmente -apuntó Balsa- la velocidad a la que se está acometiendo la retirada de escombros que está llevándose a cabo no permitiría rematar con el trabajo hasta por lo menos unos seis años.

«La existencia de obstáculos impide que la ayuda llegue a todos los lugares de la ciudad», comentó también el organizador en relación al tema.

Otro de los puntos pendientes y urgentes en la actualidad es la reconstrucción burocrática del Estado. El terremoto asoló también varios ministerios y se perdieron ingentes cantidades de papeles.

Otra carencia importante que ayer explicó en la cumbre el representante de la FAO, Yon Fernández, es la impotencia a la hora de conseguir alimentos. Comentó que un 28% de la población tiene problemas para hacerlo y se encuentra en un estado de inseguridad alimentaria.

El Estado caribeño es un lugar en el que un 60% de la población trabaja en labores del campo, pero el peso de ese sector en el PIB es mucho menor porque buena parte es un cultivo para autoabastecerse. El problema que ha habido también es que el temblor rompió canalizaciones y otras instalaciones agrícolas.

La conferencia de Lugo está directamente relacionada con otros encuentros anteriores que trataron el tema de la reconstrucción. Al término de las jornadas, entre otras cosas, muchos de los participantes agradecieron la cooperación de España en la labor de ayuda.