Videla retorna al banquillo para responder por las vidas de 31 presos
INTERNACIONAL
El ex dictador está acusado de la muerte de prisioneros políticos fusilados tras simulacros de intentos de fuga
03 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El dictador Jorge Rafael Videla, que comandó en 1976 el golpe de Estado que instauró un régimen militar en Argentina, volvió a tener que ver las caras de los jueces, esta vez, en la ciudad de Córdoba, capital de la provincia del mismo nombre, ubicada a 689 kilómetros de Buenos Aires. El motivo, el fusilamiento de 31 presos políticos durante su régimen.
Aunque los imputados estaban en la sala desde las 10 (hora local), el juicio no comenzó hasta las 10.53, una vez que el Tribunal Oral Federal 1 ocupó el estrado y autorizó el ingreso de las cámaras para registrar a Videla y a otros represores. El dictador no estaba en un banquillo desde la sentencia del histórico Juicio a las Juntas, el 9 de diciembre de 1985.
El tribunal está presidido por Jaime Díaz Gavier. Hubo solo dos circunstancias fuera de lo previsto durante la lectura de la acusación de la Fiscalía y las pruebas, que ocupó toda la jornada. Primero, cuando el juez Gavier pidió a los familiares de desaparecidos, notablemente emocionados, que cubrieran las remeras que portaban con rostros de las víctimas de la dictadura.
«Es para que se eviten roces», explicó el magistrado, precisando que por esa razón también pidió que se retirara una bandera argentina, antes del comienzo de la audiencia, que habían colocado familiares de los acusados. El segundo hecho imprevisto fue la intención de Videla de hacer uso de la palabra, en una instancia de la audiencia en la que todavía no puede hacerlo.
Videla, que tiene 84 años, está acusado de los tormentos y homicidios perpetrados contra presos políticos que estaban en la cárcel cordobesa de San Martín, por entonces Unidad Penitenciaria número 1 (UP1). Pero además, en este juicio, se investigan otros crímenes de lesa humanidad en los que también estuvieron involucrados integrantes de la cúpula militar en Córdoba y en el Departamento de Informaciones (D2) de la Policía.
En total, son 31 las personas asesinadas, casi todas en simulacros de intentos de fuga, pero también se analizan las torturas sufridas por cinco policías y el hermano de uno de ellos.
Al lado de Videla, en el banquillo de los acusados, se sentó el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército Luciano Benjamín Menéndez, otro de los grandes criminales de la dictadura, que llegó a Córdoba desde Tucumán, luego de escuchar un tercer pedido de prisión perpetua en un proceso que se desarrolla en esa provincia. Entre las muertes que se investigan en este juicio se cuentan dirigentes de la Juventud Peronista y de Montoneros y del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), como Miguel Ángel Mozé, Miguel Ceballos o Hugo Vaca Narvaja, este último hermano de Fernando Vaca Narvaja, uno de los jefes del grupo Montoneros, y de Patricia Vaca Narvaja, actual embajadora de Argentina en México.
Otros tres militantes políticos fueron asesinados en la sede del Departamento de Informaciones de la Policía cordobesa, en lo que se describió como un intento de fuga. Además de Videla y Menéndez, hay otros 29 imputados. No solo ex militares y ex policías: también un gendarme y hasta un médico del Servicio Penitenciario acusado de encubrir un homicidio. Videla es asistido por la Defensoría Oficial, mientras Menéndez cuenta con el mismo abogado de las otras causas penales. Como hay 121 testigos previstos, y dada la magnitud de los hechos, se supone que el juicio durará entre cuatro y seis meses.
Se trata del primer juicio al que se enfrenta el dictador Jorge Rafael Videla desde 1985, cuando fue condenado a cadena perpetua en el histórico juicio a las Juntas. «Esta es una de las causas más emblemáticas e importantes porque, aunque está condenado, es bueno que también comparezca en otra causa como esta. La dimensión de sus crímenes no tiene límites», dijo el secretario argentino de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde.