Leterme promete que la crisis belga no afectará a la presidencia de la UE
INTERNACIONAL
Garantiza que seguirá la línea de Zapatero de dejar todo el protagonismo institucional de la Unión a Van Rompuy
26 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.En los últimos tres años los belgas han sido incapaces de ponerse de acuerdo para formar un Gobierno que dure vivo al menos doce meses seguidos. De hecho, tras las elecciones de hace dos semanas, el que ahora lo administra es un Gabinete en funciones que solo puede hacerse cargo de los asuntos corrientes a la espera de que se forme un nuevo Ejecutivo, lo que no ocurrirá probablemente hasta octubre. A juicio de sus responsables políticos, sin embargo, eso no es óbice para que el país asuma y ejerza con eficacia el mando de una Unión Europea, necesitada como nunca de un sólido liderazgo político que la ayude a encontrar la salida del laberinto económico en el que se encuentra perdida.
Ayer, el primer ministro belga en funciones, Yves Leterme, aseguró que la crisis interna que vive Bélgica a causa de las diferencias que separan a flamencos y valones, las dos grandes comunidades del país y que llevaron a su dimisión hace dos meses, no afectará a la presidencia semestral, en la que relevará a España a partir del 1 de julio.
«Bélgica no será un problema», garantizó el primer ministro, quien recordó que su país conoce de sobra el papel que le corresponde porque lo ha asumido en doce ocasiones desde que se fundó la Unión en 1956, y que en 1987, además, lo hizo en una situación política similar. Además, Leterme explicó en su favor que el poder de la presidencia semestral ha quedado muy «limitado» con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.
De hecho, tanto él como su ministro de Exteriores, Steven Vanackere, se comprometieron a entregar todo el protagonismo al presidente permanente del Consejo, Herman van Rompuy (por cierto, flamenco democristiano como él y antecesor y sucesor suyo al frente del Gobierno nacional en la pasada legislatura); y también, a la alta representante para Asuntos Exteriores y Seguridad, la británica Catherine Ashton.
En ese sentido, Leterme prometió una presidencia «continuista» después del semestre español, centrada en la recuperación económica y en las medidas para evitar una nueva recesión, en especial para reforzar la vigilancia y control de los mercados financieros. En ese sentido, calificó de «excelente» la tarea del presidente semestral saliente, el español José Luis Rodríguez Zapatero.
Por otro lado, Leterme advirtió que durante su mandato no reabrirá ningún debate sobre la modificación del Tratado de Lisboa. «La UE ha vivido un largo período de introspección. Y lo que los ciudadanos quieren ahora es que actuemos, no que reabramos ese debate», dijo.