Obama discute con Abás una solución a la insostenible situación de Gaza
INTERNACIONAL
El Gobierno israelí alivia el bloqueo a la franja y deja pasar más alimentos tras la presión internacional
10 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Con energía, pero también con prudencia, Barack Obama instó ayer a Israel a relajar su bloqueo sobre la franja de Gaza y anunció el envío de una ayuda adicional a los palestinos de 400 millones de dólares (330 millones de euros), destinada a construir viviendas, escuelas, hospitales y potabilizadoras, durante su reunión en la Casa Blanca con el presidente palestino, Mahmud Abás.
La crisis creada tras el asalto israelí a la flotilla humanitaria el 31 de mayo, en el que murieron nueve activistas turcos, ensombreció el objetivo con el que Obama había citado en un principio a Abás y a Benjamin Netanyahu (reunión cancelada la semana pasada por el primer ministro israelí) en el Despacho Oval: avanzar en las conversaciones indirectas de paz. Ayer Obama insistía en augurar que el proceso de diálogo tendrá «avances significativos» este año.
Pero antes se hace necesario solucionar un tema omnipresente: el bloqueo impuesto por Israel a Gaza. Obama señaló ayer que la situación en la franja «es insostenible», y se hace necesario un «mejor enfoque». Ese enfoque pasaría por buscar una fórmula que contente a Israel, evitando la entrada de armas para Hamás como denuncia, y no perjudique al millón y medio de civiles enclaustrados en la franja. «La clave es asegurarse de que la seguridad de Israel esté garantizada, y a la vez que las necesidades de los habitantes de Gaza también lo están», dijo.
Precisamente, Israel anunció ayer una relajación del bloqueo al permitir, por primera vez desde la imposición del bloqueo hace tres años, la entrada de productos que hasta ahora estaban prohibidos, como galletas, dulces, zumos, refrescos y mermeladas. Se mantiene el veto a materiales destinados a la construcción, electrodomésticos, televisores y radios.
La decisión israelí tiene lugar en medio de la presión internacional tras el abordaje de la flotilla de la Libertad. EE.?UU. fue uno de los pocos países que se mostró reticente a condenar el ataque a la flotilla e insistió en no emitir ningún juicio de valor hasta que no se desarrollara una investigación. Obama reiteró ayer su llamamiento a una investigación de estándares internacionales sobre el incidente, al señalar que ello es clave para la credibilidad de cualquier pesquisa. Netanyahu aseguró ayer que su país «conoce la verdad», a diferencia del mundo, que «prefiere no escuchar algunas respuestas».
Gates y Turquía
Abás llegó a Estados Unidos desde Turquía, un aliado de Washington cada vez más crítico hacia sus posiciones sobre Oriente Medio. En Londres, el secretario de Defensa de EE.?U.U Robert Gates, consideró que las fuertes reticencias de la Unión Europea a incluir en el club a Turquía son en parte responsables del deterioro de las relaciones entre Ankara e Israel. «Si hay algo cierto en la noción de que Turquía está moviéndose hacia Oriente, me parece que es ampliamente porque fue empujada, empujada por algunos en Europa, que se niegan a otorgar a Turquía el tipo de vínculo orgánico con Occidente que buscaba», agregó.