La OTAN empieza a preparar la retirada de Afganistán

Efe

INTERNACIONAL

Transferirá a Kabul la seguridad de algunos distritos del país este mismo año

24 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La OTAN acordó ayer que entregará de forma progresiva la gestión de la seguridad de los distritos del país a las autoridades afganas cuando estas estén en condiciones de asumirla. «La transición no solo debe ser sostenible, sino irreversible», afirmó el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen, tras una reunión de ministros de Exteriores de los países con tropas en el país asiático y del propio Afganistán.

Los ministros acordaron varias «condiciones claras» para que el traspaso de la seguridad pueda comenzar este mismo año en los distritos de Afganistán más estabilizados. Rasmussen no detalló esas condiciones, pero sí recalcó que la entrega del control de la seguridad tendrá lugar «cuando los afganos sean capaces de asumir la responsabilidad».

El proceso continuará con la conferencia internacional que se celebrará próximamente en Kabul, en la que se detallarán las modalidades de la transferencia, de forma que la cumbre aliada de noviembre pueda aprobar el comienzo de la transición a manos afganas de la zonas más seguras. Rasmussen recordó que la transición será progresiva, y volvió a asegurar: «No vamos a salir corriendo».

Aún así, la secretaria de Estado Hillary Clinton advirtió de que el final de esa transición no supondrá que Afganistán será un país pacificado, y puso el ejemplo de Irak, donde las autoridades de Bagdad están asumiendo el control del país a pesar de que sigue habiendo violencia.

De momento, la OTAN sigue buscando los 450 instructores que faltan para completar los requerimientos de este año de formación del Ejército y de la policía afganos. El objetivo es que para octubre del 2011 haya en Afganistán 171.600 policías y 134.000 soldados.

Por otro lado, los ministros de Exteriores discutieron sobre las relaciones de la Alianza con Rusia, un país con el que se quiere incrementar la cooperación en materia de seguridad. Rasmussen detalló que «todavía hay más espacio» para que Rusia se implique en Afganistán, hacia donde ya facilita el transporte de suministros no letales. La lucha contra el terrorismo, el tráfico de drogas y la piratería son cuestiones en las que la OTAN espera una mayor cooperación con el Kremlin, al que Rasmussen ha pedido «olvidar la vieja retórica de la guerra fría».