Dos policías muertos en otro atentado suicida en el Cáucaso

Vaja Chapanov

INTERNACIONAL

Una profesora de informática fue la segunda kamikaze del metro de Moscú

06 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un nuevo atentado suicida mató ayer a dos policías en Ingusetia, después de los atentados que la semana pasada que dejaron más de 50 muertos en Moscú y en esa misma región del Cáucaso ruso, teatro de una rebelión islamista.

A las 8.20 (5.20 hora española), en la ciudad de Karabulak un kamikaze hizo estallar su cinturón de explosivos en el momento en que un vehículo de policías entraba en una comisaría del Ministerio del Interior, según la Fiscalía rusa. «El kamikaze murió, dos policías fallecieron y otros seis fueron heridos», precisó la fuente.

Antes de provocar la explosión, el kamikaze llegó a la entrada de la comisaría de Karabulak en un coche bomba que estacionó cerca del lugar. Una hora después, la policía realizó una deflagración controlada de los 50 kilos de explosivos que había dentro del vehículo.

Aparentemente, el kamikaze quería «penetrar en la comisaría para provocar una explosión durante la reunión matinal, lo que habría causado numerosas víctimas», pero los policías de guardia se lo impidieron.

El Cáucaso ruso registra desde hace varios meses una intensificación de la violencia ligada a las dos guerras que desgarraron Chechenia. Esa violencia alcanzó la semana pasada a Moscú, cuando dos suicidas causaron 40 muertos en el metro. La acción fue reivindicada por el líder checheno, Dokú Umárov, que prometió «más actos de venganza por lo que hacen las tropas rusas en el Cáucaso». Mariam Sharípova, una profesora de informática de Daguestán, de 28 años, fue identificada por sus familiares como la kamikaze de la estación Lubianka del metro, según Nóvaya Gazeta . «Aún no nos lo podemos creer. Ni siquiera podemos explicarnos cómo acabó en Moscú. Era devota, pero nunca manifestó ideas radicales», señaló su padre, Rasul Magomédov.

El padre de Mariam, un profesor de lengua rusa retirado, niega que alguien pudiera haberle «lavado el cerebro». Según la revista, se dice que Mariam se casó clandestinamente con Magomed Varabov, jefe de la guerrilla en Gudermés (Chechenia). El viernes se identificó a Dzhanet Abdurajmánova, de 17 años, como la otra kamikaze.