Arabia Saudí ha dado por pacificada la región fronteriza con Yemen en la que en los últimos meses se registraron combates e incursiones entre el Ejército de este país y los rebeldes hutíes de la provincia yemení de Saada, que causaron más de 82 muertos en filas saudíes y centenares en las rebeldes.
Según declaró el asistente al ministro de Defensa, el príncipe Jaled bin Sultán, las tropas saudíes han expulsado a los rebeldes hutíes de la región saudí de Al Jabri. Los rebeldes habían penetrado en territorio del país vecino el 5 de noviembre y desde entonces se habían producido combates y bombardeos en ambos lados de la frontera, en los que también estuvo implicado el Ejército de Yemen. En agosto, el Gobierno de Saná puso en marcha una operación a gran escala contra los rebeldes en la región de Saada. Desde entonces hubo centenares de muertos y miles de desplazados y se vio implicada Arabia Saudí.
El príncipe Jaled afirmó que «cientos de rebeldes» murieron a manos de las tropas saudíes, «que finalmente han conseguido imponer el control en la región».
El conflicto entre los rebeldes chiíes, llamados hutíes por su el nombre de su difunto líder Badr al Huti, y el Ejército yemení se remonta al 2004. Desde entonces, se han producido enfrentamientos intermitentes que se intensificaron en agosto cuando las Fuerzas Armadas yemeníes lanzaron una amplia operación militar contra sus feudos en el norte del país que se extendieron a territorio saudí a través de la frontera, a veces difusa.