Sus asesores se inclinan por enviar otros 30.000 soldados a la guerra de Afganistán
12 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Barack Obama inicia hoy su primera gira presidencial por Asia determinado a que Estados Unidos siga siendo una potencia influyente en ese continente, pese al auge de China. En esta visita de nueve días, a Obama le esperan temas delicados: como los acuerdos de seguridad con Japón, la crisis nuclear norcoreana y, sobre todo, discutir con Pekín sobre los amplios intereses económicos conjuntos de ambos países.
Además, en Japón, Singapur, China y Corea, el entusiasmo por el primer presidente negro de EE.?UU. no es tan ferviente como en Europa. No hay rastro de obamamanía. Human Rights Watch además le exige que incluya los derechos humanos en su cita de Pekín.
Pero antes de iniciar el viaje y en el Día de los Veteranos, la jornada en la que EE.?UU. rinde homenaje a su soldados y a los caídos en las guerras, Obama volvió a reunirse ayer, por octava vez, con sus máximos asesores para decidir su estrategia en Afganistán, y cuando el 59% de los estadounidenses se oponen al envío de nuevas tropas al país asiático.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, aseguró ayer que aún quedan semanas antes de que el presidente norteamericano tome una decisión definitiva y que las opciones que se contemplan en la actualidad para la guerra de Afganistán se han reducido a cuatro. Y aunque no lo especificó, parece que todas ellas pasan por el envío de más soldados. Pero muchos estadounidenses no entienden esta demora. Según una reciente encuesta, el 47% opinan que Obama está tardando demasiado en tomar una decisión.
Según publicaba el The New York Times, el secretario de Defensa, Robert Gates; la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el almirante Mike Mullen, se inclinan por enviar 30.000 soldados más. Es decir, 10.000 menos que los que pidió el jefe militar de la OTAN en Afganistán, el general McChrystal, que también participó en la reunión de ayer en Washington.