Cincuenta opositores, entre ellos el jefe del partido nacional bolchevique Eduard Limonov, fueron detenidos ayer en Moscú cuando se manifestaban por la libertad de reunión.
Limonov fue detenido por la policía antidisturbios en la plaza Triumphalnaia, cuando se disponía a defender el artículo 31 de la Constitución que autoriza las manifestaciones pacíficas.
Cincuenta personas fueron detenidas, indicó al terminar la manifestación un portavoz de la policía de Moscú, Viktor Biriukov.
La presidenta del grupo Helsinki de defensa de los derechos humanos Ludmila Alexeeva, galardonada este año con el premio Sajarov, no pudo llegar a la plaza, al ser escoltada por un agente que le impedía avanzar.
Alexeeva, de 82 años, que participó por primera vez en la iniciativa de Eduard Limonov, llevaba un delantal donde estaba escrito «Respeten la Constitución».