Teherán plantearía ahora comprar uranio en el exterior, en lugar de enviar el suyo a otro país para ser enriquecido
24 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El plazo para que Irán dijese si aceptaba la propuesta de enriquecer el 80% de su uranio en el extranjero vencía ayer. De su respuesta dependía el apaciguamiento de las tensiones internacionales provocadas por el programa nuclear del régimen de los ayatolás y la amenaza occidental de nuevas sanciones. Pero ayer, Teherán decidió tomarse un tiempo para dar su respuesta a la oferta el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y a la vez de esbozar una contrapropuesta: plantear ahora que prefiere comprar el combustible nuclear en el exterior, en lugar de enviar su uranio a otro país.
Moscú, París y Washington, por el contrario, habían aprobado en el transcurso del día el proyecto de acuerdo formulado por el director general de la agencia de la ONU, el egipcio Mohamed El Baradei.
Sin perder la esperanza, El Baradei señaló que espera que «la respuesta de Irán será igualmente positiva que las de las otras capitales». Estados Unidos declaró, por su parte, que está dispuesto a esperar algunos días «pero no eternamente», en palabras del portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.
«Estudiando profundamente»
Por su parte, el Gobierno de Teherán hizo saber a El Baradei que «está estudiando profundamente y con una mirada favorable» el plan presentado por el director general del OIEA y premio Nobel de la Paz 2005, para lo que necesita tiempo «hasta mediados de la próxima semana para dar una respuesta». El Baradei expresó su esperanza de que la respuesta de Irán «sea igualmente positiva, puesto que la aprobación de este acuerdo abrirá una nueva era de cooperación».
Sin embargo, según la televisión iraní PressTV, una fuente diplomática iraní aseguró que el régimen de Teherán había hecho una contraoferta a Estados Unidos, Rusia y Francia en el sentido de que solo estaría dispuesto a comprar combustible para su reactor y no ha enviarlo al extranjero para su enriquecimiento.
En este complejo escenario, Irán ha reiterado que si el acuerdo fracasa, enriquecerá el uranio por sus propios medios, ya que considera que es un derecho internacional que le asiste.
El vicepresidente del Parlamento iraní, Mohamad Reza Bahonar, advirtió que Irán «se está quedando sin combustible nuclear para su reactor de Teherán» y que el OIEA «es responsable de proporcionárselo».
La propuesta de El Baradei, formulada tras dos días y medio de intensas negociaciones, plantea sacar de Irán el 80% de sus reservas de uranio poco enriquecido para que sea procesado en Rusia y Francia hasta convertirlo en combustible nuclear apto para un reactor en Teherán.
Esa operación ayudaría a crear confianza en las intenciones del programa atómico iraní, ya que reduciría su capacidad para un hipotético intento de fabricar un arma nuclear, como teme Occidente.