El presidente hondureño destituido amplía el plazo del diálogo hasta mañana
18 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, rechazó el viernes (madrugada de ayer en España), por ser «absolutamente inaceptable», la propuesta del Gobierno de facto de que el Tribunal Supremo decida su restitución, en vez del Congreso, pero le dio un nuevo plazo hasta mañana y el diálogo continúa.
Bajo fuerte tensión, Zelaya y el gobernante de facto, Roberto Micheletti, mantenían desacuerdos sobre la vuelta al poder del líder derrocado, horas después de que vencieran los anteriores plazos dados para cerrar el diálogo, que Zelaya extendió sucesivamente.
«Es una propuesta absurda. Nosotros propusimos que fuera el Congreso, que previa opinión de las instancias pertinentes, incluyendo el Tribunal Supremo de Justicia [...], emita la decisión», dijo el negociador de Zelaya, Víctor Meza.
«La propuesta [de Micheletti] es absolutamente inaceptable», agregó Meza.
«Mantenemos firme nuestra propuesta y el presidente Zelaya da un nuevo plazo hasta el lunes. Estamos a la espera de una respuesta, si no se rompe el diálogo», anunció por su parte el ministro de Turismo de Zelaya, Ricardo Martínez.
«Seguimos en el diálogo todo el tiempo que sea necesario. El Gobierno ofrece toda las disposiciones y garantías para que la mesa de diálogo se prolongue», dijo el ministro de la Presidencia del Ejecutivo de facto, Rafael Pineda Ponce, quien desmintió a la canciller de Zelaya, Patricia Rodas, quien declaró en Bolivia en la cumbre del ALBA que el diálogo se había roto definitivamente.
La cumbre del ALBA, que agrupa a nueve naciones de América Latina y el Caribe unidas por su orientación de izquierda, aprobó «sanciones económicas y comerciales» contra el régimen de facto de Honduras. Mientras, en Tegucigalpa un clima de crispación se apoderó de la negociación, y los delegados de ambos lados se retiraron del hotel sede del diálogo para hacer nuevas consultas con Micheletti y con Zelaya.