La policía iraní dispersa a los opositores que honraban en un cementerio de Teherán a las víctimas de la represión

Siavosh Ghazi

INTERNACIONAL

31 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La policía iraní, armada con porras y palos, dispersó ayer a manifestantes que se congregaron en un cementerio de Teherán para rendir homenaje a las víctimas de las protestas que estallaron tras la reelección de Ahmadineyad el 12 de junio. Estos son los primeros choques violentos desde el 9 de julio, cuando centenares de personas se reagruparon cerca de la Universidad de Teherán para conmemorar las manifestaciones estudiantiles de 1999.

Más de dos mil personas, según testigos, acudieron al cementerio de Beheshte Zahra, en el sur de la capital. Una vez allí, cantaron consignas de apoyo a uno de los jefes de esta ola contestataria, Mir Huseín Musavi, que llegó al lugar pero no pudo acercarse al sitio donde están enterrados los muertos porque la policía antidisturbios lo obligó a abandonar la zona.

Otros manifestantes lanzaron piedras contra la policía que rodeaba a Mehdi Karubi, otro jefe de este movimiento de protesta. Los policías usaron porras, palos y cinturones para dispersar a los que querían rendir el homenaje a las víctimas. Varias personas fueron detenidas, dijeron testigos, entre ellos el cineasta Jafar Panahi, su mujer y su hija.

Los testigos indicaron que Musavi logró salir de su coche y emprender el camino hacia la tumba de Neda Agha Soltan, la joven que murió tiroteada el 20 de junio pasado y se convirtió en un símbolo. Pero «no fue autorizado a recitar los versos del Corán que se dicen en estas ocasiones y fue rodeado por la policía antidisturbios, que lo llevó hasta su coche», indicó un hombre.

Karubi pudo quedarse en el lugar y recogerse sobre las tumbas. «Habíamos pedido la autorización para una ceremonia silenciosa en el Gran Mosala (lugar de plegarias en Teherán), pero el Ministerio de Interior lo rechazó. Pensamos entonces que el mejor lugar para hacer esto era leer el Corán en la tumba de los mártires. No comprendo este despliegue policial», declaró.

Las personas que acudieron al lugar levantaban los brazos en señal de victoria mientras que la policía los dispersaba.

Agentes y milicianos también embistieron con violencia contra miles de personas que protestaban no lejos de allí, en la avenida Vali Asr, una gran arteria del centro de la capital, lanzando gases lacrimógenos para dispersarlos, afirmaron testigos. «Muerte al dictador», «Libertad para los presos políticos», «Ya Huseín! Mir Huseín!», corearon en referencia al líder de la oposición.