Las milicias islámicas radicales de Al Shabab avanzaban ayer hacia el centro de Mogadiscio, tras seis días de combates en la capital de Somalia en los que han muertos más de 120 personas y cerca de 40.000 han tenido que huir de sus hogares.
Los civiles huyen de la ciudad, donde la lucha continúa entre los partidarios del Gobierno de Sharif Sheikh Ahmed -al que apoya la comunidad internacional,-y los de Al Shabab -grupo al que EE.?UU. relaciona con Al Qaida-, pese a los llamamientos de los líderes religiosos locales, organizaciones internacionales y oenegés a que cesen los combates. Antes de avanzar hacia el centro de Mogadiscio, los islamistas ocuparon tres de las principales intersecciones de la ciudad, las de Hawlwada, Godka y Sinaí. Mientras, las tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia vigilan la carretera entre el aeropuerto y la ciudad, para evitar que Al Shabab ocupe la zona.
Civiles inocentes
Alí Musa, conductor de una ambulancia, dijo que su servicio había «recogido [ayer] a tres personas muertas, todas civiles inocentes, pero el número aumentará si esta guerra continúa». Los civiles son los que sufren en mayor medida los combates, al caer proyectiles de artillería en sus viviendas. El director de la oenegé Centro para la Paz y los Derechos Humanos (CPHR), Hasán Moalin Yusuf, dijo que «la situación es de locura y el número de personas que ha huido [de la ciudad] se acerca a las 40.000», el doble de los que lo habían hecho hasta el martes.
Las áreas de las que más personas han huido, para unirse a los cientos de miles de desplazados que ya hay en el país, son las que permanecieron más estables durante los dos años en que las tropas etíopes estuvieron en el país para apoyar al anterior Gobierno de transición, hasta su marcha en enero pasado. La situación en Mogadiscio se parece a la de enero del 2007, cuando las milicias de Al Shabab y de algunos señores de la guerra se enfrentaron a las tropas etíopes, llegadas para apoyar al anterior Ejecutivo de transición.