Será este un fin de semana para la gloria de Silvio Berlusconi. Tres días que empezaron ayer, en los que tomará vida su nuevo partido, el Pueblo de la Libertad, que de esta manera dejará de ser la coalición con la que ganó la elecciones en el 2008, para convertirse en un partido político a todos los efectos. Su nacimiento tiene lugar con un congreso nacional en el recinto ferial de Roma y costará unos tres millones de euros.
El propio Berlusconi ha decidido hasta el último detalle de una fiesta a la que acudirán 8.000 personas entre delegados, periodistas e invitados. Incluso ayer por la mañana, Il Cavaliere dejó por unas horas sus obligaciones como jefe de Gobierno para acudir a controlar las instalaciones. Tanto la espectacular coreografía del palco como el lenguaje buscan atraer a los jóvenes, y por ello Anna Grazia Calabria, de 26 años y la diputada más joven del Parlamento, fue la encargada de abrir el congreso.
El momento cumbre de la primera jornada llegó con la intervención de Berlusconi en la apertura de la cita. Una gran ovación acogió al líder indiscutible, que había acudido al recinto con Gianfranco Fini, presidente del Congreso de los Diputados y líder de la Alianza Nacional, ahora desaparecida al integrarse en Pueblo de la Libertad con Forza Italia. Tras anunciar que trataría de la actualidad y que será el domingo cuando, en el discurso de clausura, hablará del futuro y de sus planes para Italia, Berlusconi anunció su intención de llegar a obtener el 51% de los votos de los italianos.
Tuvo también palabras de agradecimiento para Fini, con el que días anteriores se había enfrentado en una polémica sobre la necesidad o no de reformar el Parlamento.
Il Cavaliere no ahorró tampoco críticas a la izquierda, a la que acusó de no haber cambiado y ser aún «comunista».
Se hace así realidad uno de los grandes sueños de Silvio Berlusconi desde que en 1994 saltó a la política con Forza Italia, el reunir en torno a su figura a todo el centroderecha italiano. Será este un partido conservador formado a imagen y semejanza de su líder indiscutible.
Libre mercado y familia
Su populismo y su poder de manejar a las masas a través de la televisión han hecho a Berlusconi invencible para una oposición que no ha sabido responder con coherencia a sus ataques y que ha sufrido una dura derrota en las recientes elecciones regionales en Cerdeña. El PDL se declara conservador y defiende a ultranza el libre mercado, la familia y la tradición.
Dentro del nuevo Pueblo de la Libertad tan solo Gianfranco Fini, de 57 años, puede hacer sombra a Berlusconi. Su partido, el neofascista Alianza Nacional, evolucionó hacia posturas más centristas hasta su disolución el pasado 22 de marzo para integrarse en el PDL.
No es un secreto para nadie la aspiración de Berlusconi de convertirse en el próximo presidente de Italia, lo que podría llevar a Fini a sucederle como primer ministro. Su pragmatismo y su defensa de los valores constitucionales han sido muy bien aceptados por una parte de electorado que no ve con buenos ojos las continuas críticas de Berlusconi a la Constitución que aspira a reformar.