El presidente de Letonia, Valdis Zatlers, anunció ayer que ha aceptado la dimisión presentada por el primer ministro de ese país báltico, Ivars Godmanis, a instancias de dos de los cuatro partidos de la coalición gobernante, el Partido Popular y la Unión de Verdes y Campesinos. Ambas formaciones amenazaban con abandonar el apoyo a la alianza de gobierno, que está integrada además por el Primer Partido/Camino Letón y Patria y Libertad. La renuncia de Godmanis, que tiene sus raíces últimas en que ha sido arrastrado por la crisis, conduce a la dimisión de su Ejecutivo, aprobado por el Legislativo el 20 de diciembre del 2007.
Zatlers explicó que el próximo lunes iniciará las consultas con los partidos representados en el Parlamento para la formación del nuevo Gobierno y se mostró convencido de que las fuerzas de la coalición son capaces de promover a un buen candidato para dirigirlo. El Parlamento letón sopesaba las últimas semanas la posibilidad de estudiar un voto de desconfianza al Gobierno de Godmanis, cuya gestión era rechazada por un 70% de los habitantes, según los sondeos.
Letonia es el Estado de la UE más afectado por la crisis y que sufre la mayor recesión: en el tercer trimestre del año pasado el PIB del país se redujo en un 4,6%, en comparación con el mismo período del 2007. El Gobierno letón diseñó un plan anticrisis y de estabilización que prevé recortar el gasto público en un 15%, congelar los salarios y subir los impuestos, proyecto que suscitó duras críticas de la oposición y los sindicatos.
Riga fue el pasado 13 de enero escenario de graves desórdenes, después de que unas 20.000 personas se manifestaran en el centro urbano contra las medidas del Gobierno encaminadas a paliar el impacto de la crisis financiera y reclamaran la disolución del Legislativo. Al menos diez policías y medio centenar de manifestantes resultaron heridos y 106 personas fueron detenidas durante los disturbios, cuando cerca de un millar de participantes apedrearon la sede del Parlamento.
La economía letona ha mostrado en los últimos meses signos de debilidad, debido a los desequilibrios relacionados con la deuda exterior, el aumento del déficit, de la deuda pública y la elevada inflación. Letonia, que pidió ayuda financiera a la Comisión Europea y al FMI hasta el 2011 recibirá 7.500 millones de euros, que empleará para cubrir el déficit del presupuesto (del 4,9%), la estabilización de la banca y el apoyo a empresarios.