El Tribunal Penal Internacional estudia juzgar a Israel por crímenes de guerra en la franja de Gaza
INTERNACIONAL
El temor inicial a que políticos y militares israelíes pudieran verse perseguidos por una oleada de denuncias y causas judiciales abiertas en el extranjero por presuntas violaciones de los derechos humanos en Gaza empieza a convertirse en una pesadilla para Israel.
El diario británico The Times dio cuenta ayer de las intenciones del fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno Ocampo, de estudiar el inicio de un posible proceso contra autoridades de Israel por crímenes de guerra, que estarían relacionados con el supuesto uso de fósforo blanco en zonas pobladas de la franja durante la operación Plomo Fundido.
Las noticias sobre los planes de La Haya irrumpían en Israel el mismo día en que el fiscal general del Estado se reunía con el ex ministro de Defensa, Benjamín Ben Eliezer, y siete ex altos responsables del Ejército para tratar de fijar una «postura común» frente a la investigación emprendida contra ellos por en la Audiencia Nacional española. Una causa «que ha dañado las relaciones diplomáticas entre Israel y España», según interpretaba la prensa local, y que, a efectos del Estado judío, ha abierto una peligrosa y terrible brecha de secuelas incalculables, que ha situado a las autoridades del país ante la impensable tesitura de verse señalados internacionalmente como criminales cuando, sostienen, en realidad son víctimas del terrorismo.
La decisión ahora del TPI de intentar poner en el punto de mira a los comandantes hebreos por la reciente ofensiva en Gaza era la prueba, para muchos, de que el acoso judicial a Israel solo acaba de comenzar.
La iniciativa de Moreno Ocampo, no obstante, no incluirá de momento valorar la denuncia interpuesta por grupos palestinas sobre si caben o no imputaciones por crímenes de guerra en la franja, ya que, en una primera fase, el fiscal solo intentará determinar si tiene o no jurisdicción para abordar el asunto.