La OTAN deja que cada país decida si lucha contra la droga en Afganistán

Efe

INTERNACIONAL

11 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los ministros de Defensa de la OTAN alcanzaron ayer un acuerdo de mínimos que da libertad a los países para que sus tropas luchen contra el tráfico de drogas en Afganistán y reiteraron su compromiso para ayudar a Georgia a reconstruir su sistema de defensa. La reunión de Budapest logró también avances limitados en el proceso de transformación de la Alianza, pero el acuerdo de mínimos sobre Afganistán acaparó la atención tras las fuertes diferencias del jueves.

Este acuerdo señala en términos vagos que la fuerza ISAF «puede actuar contra instalaciones e individuos» implicados en el narcotráfico «que apoyan a la insurgencia, según la autorización de los respectivos países». El secretario general de la OTAN, Jaan de Hoop Scheffer, destacó que finalmente hubo un acuerdo entre los 26 aliados tras las desavenencias del día anterior, aunque respondió de forma evasiva a algunos puntos del texto, entre ellos cómo demostrar qué laboratorios o traficantes apoyan a los talibanes.

«Todo el mundo implicado en esa actividad debería tener cuidado», afirmó de forma general, y también descartó que el aumento de tropas en Afganistán que estudia la Alianza (los militares han pedido al menos 10.000 soldados más) se deba a las nuevas misiones antidrogas.

El consenso se alcanzó después de que al menos 14 de los 26 países de la OTAN mostrasen reticencias a que la ISAF se dedique a estas misiones. Afganistán es el primer productor mundial de opio y heroína, y el 98% de los cultivos de opio están concentrados en siete provincias del sur del país, donde los talibanes se muestran más activos.

Los ministros aliados se reunieron con su homólogo georgiano, Davit Kezerashvili, al que insistieron en el compromiso del organismo con la reconstrucción de las capacidades de defensa de su país tras el conflicto con Rusia. Scheffer recalcó que la OTAN «no va a suministrar armas a Georgia, pero sí le dará asesoramiento» de defensa y también apoyo en cuestiones como emergencia civil. Señaló que, tras la retirada rusa de las llamadas zonas de seguridad en suelo georgiano, aún no se está en situación de normalizar las relaciones con Moscú.

En el capítulo de la transformación de la Alianza, los ministros acordaron aumentar del 40 al 50% el porcentaje de sus fuerzas armadas que pueden ser desplegadas en el exterior, aunque sin una fecha concreta.

También decidieron incrementar el actual 8% de fuerzas que pueden sostenerse una vez desplegadas.