Hugo Chávez compra a Portugal 50.000 viviendas prefabricadas y un millón de ordenadores portátiles

Agencias

INTERNACIONAL

28 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno venezolano firmó ayer varios contratos que prevén el suministro de un millón de ordenadores y la construcción de 50.000 viviendas prefabricadas, en una ceremonia en presencia del presidente Hugo Chávez en Lisboa.

Los ordenadores portátiles, fabricados por un consorcio portugués y que comenzaron a repartirse entre los escolares lusos esta semana, serán entregados a Venezuela a partir de diciembre de este año. «Es mucho más que la exportación de ordenadores», dijo el primer ministro portugués, José Sócrates. «Se trata de cooperar con Venezuela para aplicar un programa muy parecido al que tenemos en Portugal, cuyo objetivo es mejorar la educación», subrayó.

El Gobierno venezolano firmó también con una empresa portuguesa un contrato para la compra de 50.000 viviendas sociales prefabricadas, 35.000 de las cuales serán producidas en Venezuela gracias a un acuerdo de transferencia de tecnología. Portugal y Venezuela acordaron cooperar en el sector de la energía, en especial en el campo del gas y la electricidad.

Amigos en Europa

Al concluir en Portugal una gira internacional que lo llevó a Cuba, China, Rusia y Francia, el jefe del Estado venezolano se congratuló de haber podido encontrar a sus «amigos» en los cuatro países. «¡Nos damos cuenta realmente de cuántos amigos tenemos en Europa!», exclamó Chávez, quien efectuaba ayer su tercera visita oficial a Lisboa en menos de un año. Ante Sócrates y varios ministros de los dos países, Chávez exaltó la labor de los presidentes Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador) y Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), y aseguró que hay una «revolución en marcha» en el continente americano.

Al comentar la crisis financiera internacional, el presidente venezolano dijo que «las instituciones de Bretton Woods -en alusión al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial- tienen que pasar a la historia. Como a la historia tiene que pasar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y su poder de veto», concluyó.

Sobre las elecciones en EE.UU., expresó su deseo de poder «conversar con respeto» con el futuro presidente, y añadió que «quien no es respetado tiene derecho a responder».