Los talibanes tienden una emboscada a un convoy de la coalición y atacan el aeropuerto de Herat
INTERNACIONAL
Diez talibanes y cinco guardias afganos empleados de una compañía de seguridad murieron ayer en una emboscada talibán contra un convoy logístico destinado a las fuerzas internacionales, en el oeste de Afganistán, indicó el gobernador de la provincia de Farah. Otros tres empleados de la sociedad USPI, con sede en Estados Unidos, fueron secuestrados y cuatro resultaron heridos, agregó el gobernador, Farah Ruhul Amin.
Varias decenas de talibanes atacaron durante varias horas los vehículos de escolta del convoy destinado a la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), perteneciente a la OTAN, en el distrito de Bala Buluk. Los atacantes incendiaron dos vehículos de la compañía de seguridad y se apoderaron de otros dos. Solo se retiraron tras la intervención de la policía afgana.
No fue la única incidencia dentro de la creciente escalada militar que padece el país afgano en las últimas semanas, ya que el aeropuerto de Herat, situado en el oeste, estuvo cerrado ayer por la mañana tras haber sido atacado con cohetes durante la noche, informaron fuentes de la policía. Aunque no se contabilizaron víctimas ni se produjeron daños materiales, las instalaciones aeroportuarias no fueron abiertas hasta que las tropas de la coalición internacional registraron la zona. Una llamada anónima reivindicó el ataque en nombre del grupo Al Mansur, asociado a los talibanes, precisando que se habían disparado seis cohetes.
Un eurodiputado del PSOE, Emilio Menéndez del Valle, pidió a la UE que presione a EE.?UU. para que no se incremente el número de víctimas civiles por sus ataques.