El gobernante Partido del Pueblo de Camboya (PPC), encabezado por Hun Sen, el hombre fuerte del país y primer ministro desde 1985, se proclamó ganador de los comicios legislativos celebrados ayer.
Khieu Kanharit, ministro de Información y portavoz del antiguo Partido Comunista, en el poder desde hace tres décadas, indicó que el PPC «va camino de aumentar al menos en siete la cifra de escaños» en el Parlamento.
El PPC controló durante la pasada legislatura 73 escaños de los 123 que integran el Parlamento, mientras que la principal fuerza opositora, el Partido Sam Rainsy, que lidera el ex ministro de Finanzas Sam Rainsy, estaba representado por 24 diputados.
Según el ministro, «los resultados preliminares de todos los colegios electorales sitúan en cabeza al PPC», que, de conseguir 80 escaños, reforzará su control del país, que vive desde hace unas semanas el auge del patriotismo a causa de la disputa fronteriza con Tailandia.
La victoria del PPC significa que Hun Sen, un ex comandante que desertó de las filas del Jemer Rojo para unirse a las tropas vietnamitas que en 1979 invadieron el país, renovará su mandato de cinco años.
Exigencias de la oposición
Antes del cierre de los colegios, Rainsy denunció que unos 200.000 residentes de Phnom Penh, la capital y plaza fuerte de la oposición, no pudieron votar por haber sido retirados sus nombres de la lista de votantes.
«El partido gobernante no ha escatimado artimañas, las elecciones deben ser anuladas y repetirse», declaró Rainsy.
Algunos observadores internacionales confirmaron fallos en las listas electorales pero pusieron en duda la elevada cifra de Rainsy.