EE.UU. dice que Berlusconi es un diletante apasionado por el dinero

María Signo

INTERNACIONAL

09 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La Casa Blanca se vio obligada a presentar ayer disculpas a Italia tras haber distribuido a la prensa que acompaña al presidente George W. Bush en Japón una biografía con comentarios insultantes al primer ministro Silvio Berlusconi.

Es «uno de los dirigentes más polémicos de la historia de un país conocido por la corrupción y la mala conducta de sus Gobiernos», dice el documento.

Es «un empresario con grandes propiedades e influencia en los medios de prensa internacionales... que llegó al cargo mediante el uso de su considerable influencia en los medios».

«Es evidente que se cometió un error, quienes reunieron el material lo hicieron apresuradamente, y presentamos nuestras profundas disculpas al primer ministro y a los italianos», dijo un portavoz de la Casa Blanca.

Las descripciones de la semblanza de Berlusconi no se corresponden con «el punto de vista del presidente Bush» y constituyen un «error desafortunado», señala la carta.

En el texto distribuido a la prensa se afirma que Berlusconi es odiado por muchos de sus compatriotas y considerado como un «diletante político».

Desde niño, tenía «pasión por el dinero» y exigía dinero cuando jugaba a las muñecas con otros niños, dice el documento. Cuando era estudiante cobraba por los apuntes, vendió aspiradoras y trabajó como cantante en cruceros, señala el controvertido retrato, que describe la implicación de Berlusconi en procesos por corrupción.

Todos los que siguen al presidente Bush «saben que él siente mucha admiración y respeto por el primer ministro [Berlusconi] y mucho afecto por los italianos», agregó la Casa Blanca. «Alguien fue a Internet, tomó biografías y no las leyó», agregó el portavoz.

Los diarios italianos dedicaron ayer amplios espacios al «desliz de la Casa Blanca», que también motivó una protesta por parte de la Embajada de Italia en Washington.

Es la segunda metedura de pata de la Casa Blanca en menos de un mes. Durante la última visita de Bush a Roma, la carpeta distribuida entre la prensa decía que Romano Prodi seguía al frente del Gobierno.

Mientras, varios miles de personas -20.000 según los organizadores- se concentraron ayer en Roma para protestar contra la reforma judicial del Gobierno, al considerar que lleva al país a una dictadura encubierta.

A las críticas por la redacción de leyes hechas a medida para esquivar los procesos en los que está envuelto Berlusconi contestó el mismo desde Japón restando importancia a la manifestación, al calificarla de inútil y afirmar que él es quien «representa el bien de Italia».