El ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger declarará el 30 de junio ante la comisión parlamentaria italiana encargada de investigar el secuestro y asesinato del líder democristiano Aldo Moro en 1978. Francesco Rutelli, presidente de la comisión, anunció ayer que se aprovechará una visita de Kissinger a Italia para formularle algunas preguntas.
Kissinger será la primera de una serie de «personalidades de alto nivel internacional» que interrogará la comisión. Algunas de las hipótesis barajadas en artículos y libros hablan de la presión de la Administración del entonces presidente Carter y de la CIA para que las Brigadas Rojas asesinaran a Moro por promover el compromiso histórico con el Partido Comunista.
El ex vicepresidente de la Democracia Cristiana Giovanni Galloni reveló hace unos meses que durante una recepción en Washington en 1974 Kissinger dijo a Moro que, si continuaba con su línea, ello podría tener «consecuencias personales gravísimas».