La UE congela bienes bancarios de Irán en castigo por su plan nuclear

Juan Oliver

INTERNACIONAL

Nicolas Sarkozy se alinea con Israel frente a Teherán, pero a la vez reclama el fin de los asentamientos judíos

24 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La Unión Europea dio ayer un magnífico ejemplo práctico de cómo se aplica la diplomacia del palo y la zanahoria, y apenas diez días después de que su representante para asuntos exteriores, Javier Solana, visitara Teherán para proponer a las autoridades iraníes un plan dialogado que ponga fin a su programa nuclear, los Veintisiete acordaron redoblar las sanciones económicas sobre ese país.

En una decisión firmada en Luxemburgo por los ministros de Agricultura y Pesca, en la primera formación del Consejo de la UE tras la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno que se celebró la semana pasada en Bruselas, los Veintisiete decidieron bloquear las cuentas europeas de varias instituciones oficiales iraníes y del mayor banco público de ese país. Además, anunciaron que prohibirán la entrada en su territorio a una veintena de personas relacionadas con el proyecto nuclear.

Transacciones

Las sanciones prohíben todas las actividades europeas del Banco Melli, que participa en gran parte de las transacciones comerciales entre empresas de Irán y de la UE a través de sus oficinas en Londres, Fráncfort y París. Estados Unidos, que ha forzado a la Unión para que aumente la presión contra Irán en el marco de las resoluciones de la ONU, acusa a Melli de hacer funciones de intermediación para el programa de enriquecimiento de uranio, y lo incluyó hace meses en la lista negra de entidades que tienen prohibido operar en Estados Unidos.

Además de congelar las cuentas de Melli, la UE ha acordado vetar la entrada y no conceder visados a veinte personas cuyos nombres aparecerán hoy publicados en el Diario Oficial de la Unión, junto al de otras quince instituciones no financieras a las que se prohibirá también desarrollar actividades en la UE. Las sanciones pretenden forzar a Irán a suspender los trabajos para enriquecer uranio con el que alimentar las centrales nucleares que pretende construir, un proyecto que, según los temores de la UE y de gran parte de la comunidad internacional, podría servir también para dotar al país del arma nuclear.

Catástrofe

En ese sentido, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, de visita oficial en Oriente Medio, aseguró ante el Parlamento israelí (la Kneset) que esa posibilidad resulta «inaceptable» para Francia, y alertó de que un ataque iraní con armas nucleares, pero también una agresión atómica contra Irán -Israel dispone desde hace años de misiles nucleares capaces de alcanzar Teherán- causarían una «catástrofe» a escala planetaria.

La diplomacia del mandatario también tiene algo de palo y zanahoria, ya que si bien ofreció a Israel comprensión y apoyo, se mostró asimismo contrario al programa de asentamientos hebreos en Cisjordania y abierto a reconocer a Jerusalén como la capital israelí y también de un Estado palestino.