Unas 26 personas están siendo investigadas por la Justicia italiana, entre ellas el delegado del Gobierno en Nápoles, por irregularidades e ineficacia en el manejo de la crisis de la basura que padece esa ciudad desde hace varios años y que se agravó las últimas semanas. Según el diario Il Mattino , el actual delegado del Gobierno en Nápoles, Alessandro Pansa, comisario especial para el manejo de la crisis de la basura en el 2006, figura entre los investigados.
Se trata de una investigación «sobre la gestión del tratamiento de desechos urbanos en la región de Campania por el comisario nombrado por el Gobierno». En total, 25 personas recibieron órdenes de detención domiciliaria, mientras el prefecto Pansa no recibió notificación judicial. Para los magistrados napolitanos, se han «constatado hechos gravísimos, entre ellos el tráfico ilícito de basuras, falsas escrituras y fraude agravado».
En concreto, indagan los vínculos entre funcionarios del comisariado especial y las empresas especializadas en el reciclaje de desechos, que no respetan las normas y violan el medio ambiente. Como muestra de violación de las disposiciones, los magistrados sostienen que «a través de un mecanismo fraudulento parte de los desechos fueron ilegalmente enterrados en Alemania, sin ningún respeto de las reglas de la Unión Europea».