Francia propondrá a la UE el veto de la regularización masiva de «sin papeles»

Esperanza Suárez

INTERNACIONAL

28 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El pacto sobre inmigración que Francia propondrá a sus socios europeos parte del rechazo a las «regularizaciones generales y masivas». A poco más de un mes de que Nicolas Sarkozy asuma la Presidencia de la Unión Europea, su ministro de Inmigración, Brice Hortefeux, ha revelado las grandes líneas del texto que presentará a la firma de los otros 26 países miembros. Sarkozy siempre ha hecho de este principio su caballo de batalla, aunque sin llegar a los extremos del italiano Silvio Berlusconi, que en el primer Consejo de Ministros de su nuevo mandato decidió tipificar la inmigración ilegal como delito.

Otro de los ejes de la propuesta gala durante su presidencia será reforzar la Agencia de Protección Exterior de la UE (Frontex) «para responder a la demanda» de países como la República Checa para las fronteras terrestres, y Grecia o Chipre, en las marítimas, según adelantó Hortefeux en declaraciones al diario Libération .

Derecho de asilo

Dejó claro que «cada país es libre de acoger a quien quiera» en lo que a migraciones legales se refiere y avanzó: «Debemos progresar hacia una definición común del derecho de asilo».

El ministro afirma que Francia continuará respetando sus propios plazos de retención en las fronteras, un máximo de 32 días que normalmente se reducen a 12, a pesar del proyecto de directiva europea que permitiría la detención de los clandestinos durante seis meses, ampliables a dieciocho. Los embajadores de los 27 llegaron la semana pasada a este acuerdo de mínimos tras dos años de discusiones.

Francia se enfrenta, mientras tanto, a la segunda oleada de huelgas de trabajadores sin papeles que aspiran a su regularización. Medio centenar intentó abordar ayer a Sarkozy en el mercado central de mayoristas de París, pero la seguridad los invitó a dispersarse. Mañana, en visita oficial a Varsovia, el presidente anunciará la apertura total de las fronteras a los trabajadores de Europa del Este desde el segundo semestre de este año, sin esperar al final del período transitorio en el 2011.

Decidido a recuperar la popularidad perdida -solo lo apoyan un 35% de los franceses, según el último sondeo- vuelve el hiperpresidente presente en todos los frentes. Ayer se unió a la «Francia que trabaja y se levanta temprano» para iniciar su jornada oficial en el mercado a las 5,25 de la mañana, «como si fuera candidato», dice la oposición.